“ El mar cura todos los males del hombre.” – Platón
jueves, 17 septiembre 2026, 1:06 pm

Historias

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El paso del naturalista y escritor británico Gerald Durrell por el Puerto de La Luz dejó una curiosa anécdota que conecta Gran Canaria con una de las figuras más influyentes de la divulgación de la naturaleza del siglo XX. Durante una escala de regreso desde Sierra Leona, Durrell recorrió el Mercado del Puerto en busca de frutas y verduras para alimentar a los animales que transportaba a bordo del buque Accra, una escena que él mismo relató años después en uno de sus libros.
A finales de los años cincuenta, cuando el paseo de Las Canteras comenzaba a consolidarse como uno de los espacios más vivos de la ciudad, una mujer decidió abrir allí un pequeño templo para el arte. En el número 64 de la calle Sagasta, frente al mar, la artista canaria Pino Ojeda inauguró en 1958 la Galería ARTE, un espacio pionero que terminaría convirtiéndose en un punto de encuentro para creadores, intelectuales y amantes de la cultura. Aquella iniciativa, nacida inicialmente para mostrar su propia pintura, acabaría transformándose en la primera galería de arte dirigida por una mujer en Canarias y en un lugar clave del panorama artístico insular de la época.
Durante buena parte del siglo XX, la playa de Las Canteras no solo fue un espacio de ocio y pesca, sino también un singular escenario de actividad artesanal. Entre las décadas de 1930 y 1960, sobre la arena funcionaron talleres al aire libre donde familias como los Alcorde, los Trujillo o los Medina Vega elaboraban cabos, sogas y calabrotes con ingeniosos artilugios de madera.
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