“ El mar cura todos los males del hombre.” – Platón
martes, 18 agosto 2026, 9:51 pm

Meteorología

Publicidad
El empleo de la inteligencia artificial para predecir la evolución de los océanos, el impacto de la calima en la vida marina de Canarias y el aumento de toxinas procedentes de microalgas que pueden afectar al consumo humano de pescado centran algunas de las principales líneas de investigación divulgadas en FIMAR, el encuentro científico celebrado en el muelle de Sanapú, en Las Palmas de Gran Canaria. El programa también aborda el estado de la biodiversidad marina, la contaminación por plásticos y el comportamiento de las aves en el entorno oceánico, con la participación de jóvenes investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
La tarde del 28 de noviembre de 2005 quedará grabada para siempre en la historia reciente de Canarias. Aquel día, la tormenta tropical Delta desencadenó un episodio meteorológico que marcó un antes y un después en la percepción del riesgo climático en el Archipiélago. Uno de los símbolos más heridos por aquel temporal fue el emblemático Dedo de Dios, en Agaete.
La calima se ha convertido en un fenómeno casi cotidiano en Canarias, alterando la vida diaria de sus habitantes, reduciendo la calidad del aire y afectando a sectores clave como la salud pública y el turismo. Aunque siempre ha existido la llegada de polvo sahariano al Archipiélago, diversos estudios y observaciones meteorológicas confirman que los episodios son ahora más frecuentes e intensos.
Llega el verano y, salvo contadas excepciones, el cielo de Las Canteras se cubre con nuestro particular manto gris: la panza de burro. Este fenómeno, una capa baja de nubes grises asociada a los vientos alisios, es amada y odiada según el punto de vista: no es lo mismo estar de vacaciones que trabajando.
La investigación paleoclimática está desenterrando secretos fascinantes sobre la historia ambiental de las Islas Canarias, y uno de los hallazgos más destacados es la confirmación de que la calima, ese fenómeno de polvo sahariano que tanto afecta a la vida en el archipiélago, es un evento que ha acompañado a las islas durante milenios. Lejos de ser una novedad, la calima tiene una profunda huella en el subsuelo canario, ofreciendo una perspectiva única sobre su frecuencia e intensidad a lo largo del tiempo.
Publicidad
Comparte
error: Contenido protegido con derechos de autor©