“No puedes detener las olas, pero puedes aprender a surfear” _Jon Kabat-Zinn

Biodiversidad

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Erizos, estrellas, pepinos de mar, ofiuras y crinoideos parecen criaturas sin relación, pero todos comparten un mismo origen evolutivo. Bajo su asombrosa diversidad se esconde un “kit biológico” común —esqueleto calcáreo, sistema hidráulico y metamorfosis radical— que les ha permitido sobrevivir más de 500 millones de años y colonizar prácticamente todos los ecosistemas marinos.
Cada año, más de mil millones de peces son capturados o criados en Europa para el consumo humano. Son parte esencial de la alimentación, de las mesas, supermercados y recetas tradicionales. Sin embargo, a diferencia de otros animales de granja como las vacas, cerdos o gallinas, su bienestar sigue siendo una asignatura pendiente. Y no por falta de consumo, sino por una larga historia de ignorancia y desinterés.
Los trabajos de conservación del charrán común (Sterna hirundo) que impulsa la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria están empezando a dar frutos visibles y esperanzadores. Quienes paseen por la zona portuaria de Las Palmas de Gran Canaria pueden ya observar, con cierta facilidad, la presencia activa de estas aves marinas, que vuelven poco a poco a ocupar su hábitat natural.
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