¨Escucho las olas que golpean la orilla, y en su sonido encuentro paz¨- William Butler Yeats

Artículo académico

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Imagine tener que aguantar la respiración mientras nada hasta el supermercado, duerme, da a luz o cría a sus hijos. Un escenario imposible que es la realidad cotidiana de ballenas, delfines, focas y manatíes. Estos mamíferos marinos comparten los rasgos fundamentales de todos los mamíferos –pulmones, sangre caliente, pelo (al menos, en alguna etapa de la vida) y leche para alimentar a sus crías–, pero viven en un mundo donde el oxígeno escasea y cada respiración debe ser gestionada de manera consciente
Ir a la playa a tomar el sol y descansar forma parte de las vacaciones de muchas personas. Múltiples investigaciones han demostrado que pasar tiempo al lado del mar puede ayudar a relajarse. Contemplar el océano nos sumerge en un estado meditativo, el aroma de la brisa nos calma, la calidez de la arena nos envuelve y, sobre todo, el sonido continuo y regular de las olas nos produce serenidad.
Este artículo resume un estudio realizado como Trabajo de Fin de Grado en la Universidad de La Laguna, centrado en analizar si este proceso se está produciendo en el Distrito 03 (Isleta-Puerto-Guanarteme) de Las Palmas de Gran Canaria. Para contrastar los resultados, se compararon los datos con el Distrito 01 (Vegueta-Cono Sur-Tafira), con características sociales e históricas distintas.
Observar la naturaleza es una de mis grandes aficiones. Gran amante del mar y los océanos, he sido afortunado por encontrarme varias veces con grandes animales marinos. Y siempre he tenido la curiosidad por conocer qué historia habría detrás de esa criatura que compartía espacio conmigo. Por ello, he dedicado buena parte de los últimos 10 años a investigar el movimiento de los animales marinos.
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