“ El mar cura todos los males del hombre.” – Platón
lunes, 17 agosto 2026, 12:34 pm

Historias

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Mucho antes de los conciertos multitudinarios y de los rituales modernos, la noche de San Juan era una celebración íntima y profundamente ligada a la vida de los barrios de Las Canteras, Guanarteme y La Isleta. Las hogueras sobre la arena, las pandillas playeras y la llegada de los primeros baños del verano formaban parte de una tradición que ha marcado durante generaciones el comienzo de la época estival en la bahía.
Antes de convertirse en uno de los espacios naturales más importantes de la ciudad, El Confital era un lugar con una vida propia, ligado a la memoria de los vecinos de La Isleta. Entre sus casetas y chabolas junto al mar se escribieron muchas historias, algunas tan curiosas como la de Rafael Gordillo.

El mítico futbolista del Real Madrid y la selección española encontró en este rincón humilde su refugio durante los veranos de los años 80, donde, lejos de los focos y del lujo, disfrutaba de la tranquilidad, las parrandas y el ambiente cercano de un El Confital que hoy solo permanece en la memoria de quienes lo vivieron.
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha rendido homenaje a Celestino Ramírez, el último salinero de El Confital, con la instalación de una placa conmemorativa en el acceso a la playa. La iniciativa forma parte de un proyecto de recuperación de la memoria histórica y del patrimonio etnográfico de La Isleta, que también incorpora nuevos paneles informativos sobre las antiguas salinas, los secaderos de pescado y los búnkeres de este singular enclave costero.
En 1934, el cardenal Eugenio Pacelli —futuro Papa Pío XII— hizo escala en Gran Canaria durante su viaje hacia y desde Buenos Aires. Aquella visita oficial, ampliamente recogida por la prensa de la época, dejó también un recuerdo íntimo en la memoria de Las Canteras: el instante en que el alto dignatario se detuvo a contemplar la playa ante la mirada de una niña que lo recordaría toda su vida.
La playa de Las Canteras, símbolo natural y social de la capital grancanaria, ha estado en varias ocasiones al borde de una transformación radical. En los años noventa, un proyecto para construir diques en La Cícer amenazó con alterar de forma irreversible su dinámica natural y acabar con su oleaje. La respuesta ciudadana fue inmediata: protestas, manifestaciones y una firme defensa del litoral lograron detener la intervención y preservar la esencia de la playa.
El Club P.A.L.A. (Peña Ateneo Los Amigos) ha iniciado su proceso de disolución, tras 91 años de vida vinculada al entorno del paseo de Las Canteras. Su última directiva, presidida por el economista Manuel del Toro, ya trabaja en los trámites para liquidar la entidad y repartir los bienes inmuebles entre los casi 200 accionistas. Muchos de ellos son descendientes de quienes, en su día, aportaron fondos y adquirieron acciones para que el club naciera, creciera y pudiera mantener sus distintas sedes a lo largo del tiempo.
En este octubre de 2025 se conmemora el centenario de uno de los hitos más emblemáticos de Las Palmas de Gran Canaria: la llegada de Italcable y la construcción de su sede en la playa de Las Canteras. Una historia de cables submarinos, conexión transatlántica y memoria de los chasquidos telegráficos que aún resuenan en los fondos de nuestra playa.
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