“ El mar cura todos los males del hombre.” – Platón
viernes, 23 octubre 2026, 12:55 pm

Historias

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La instalación de Italcable en Las Palmas de Gran Canaria, inaugurada en 1925, supuso un hito tecnológico y urbano en la historia de la ciudad. Nacida en Milán en 1921 por iniciativa de la Banca di Roma y empresarios del sector eléctrico y de las comunicaciones, la compañía tenía como objetivo crear una red telegráfica internacional autónoma frente al dominio británico y francés.
La muestra, titulada Sujetos a la playa, supuso un rotundo éxito de público: familias enteras se acercaban día tras día para contemplar y reconocer las imágenes pegadas en el muro de la playa, rescatando recuerdos, rostros y momentos que formaban parte de la memoria colectiva de Las Canteras y de la vida cotidiana del barrio.
Playa del Carmelita o playa (o puerto) del Arrecife fueron algunos de los nombres con los que, en otros tiempos, se conocía la actual playa de Las Canteras. Con el paso de los años, terminó imponiéndose el nombre actual, que, curiosamente, alude a la industria que, durante varios siglos, extrajo piedra de su Barra y estuvo a punto de destruirla. De haberlo logrado, la playa habría perdido las cualidades naturales que hoy la convierten en uno de los mayores tesoros de Canarias.
La presencia de la Base Naval en el centro de Las Palmas de Gran Canaria tiene su origen en una decisión adoptada durante el franquismo. Lo que hasta finales de los años cuarenta había sido el muelle Virgen del Pino, una infraestructura esencial para la exportación de frutas y la actividad pesquera, fue ocupado por el Ministerio de Marina alegando "circunstancias de orden militar". Más de siete décadas después, el debate sobre la devolución de este estratégico espacio a la ciudad sigue plenamente vigente, avivado recientemente por la concesión de la Medalla de Oro de Las Palmas de Gran Canaria a la Base Naval.
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