“No puedes detener las olas, pero puedes aprender a surfear” _Jon Kabat-Zinn

Curiosidades

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En pleno boom turístico de los años setenta se levantó, entre la calle Portugal y el paseo de Las Canteras, el edificio de apartamentos Aguas Verdes, uno de los más emblemáticos de la avenida. Su nombre nació de una imagen especial: el tono verdoso que adquiere el agua frente a El Charcón cuando el sol ilumina la marea llena junto al muro.
Ir a la playa a tomar el sol y descansar forma parte de las vacaciones de muchas personas. Múltiples investigaciones han demostrado que pasar tiempo al lado del mar puede ayudar a relajarse. Contemplar el océano nos sumerge en un estado meditativo, el aroma de la brisa nos calma, la calidez de la arena nos envuelve y, sobre todo, el sonido continuo y regular de las olas nos produce serenidad.
La playa de Las Canteras ha estado, desde que se descubrió su importancia para la ciudad y para la industria turística allá por los años treinta y cuarenta del siglo pasado, expuesta a ideas y proyectos de arquitectos, urbanistas, o empresarios más o menos iluminados. Siempre con un único fin, modificar irreparablemente lo que la naturaleza nos dejó para intentar que algunos pudieran sacar más tajada económica.
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