“ El mar cura todos los males del hombre.” – Platón
sábado, 11 julio 2026, 3:22 am

Opinión

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Hubo un tiempo en que la playa de Las Canteras era sinónimo de lucha vecinal, de orgullo compartido y de ejemplo de recuperación medioambiental. Muchos recordamos los años ochenta, cuando la playa estaba completamente abandonada, y cómo gracias al empuje de los vecinos, con movimientos como “Canario, cuida tus playas” promovido por Gregorio Toledo, se logró despertar conciencias y cambiar el rumbo de su historia. Fue un trabajo duro, paciente y constante, que llevó décadas.
Cuando hablamos del término "playa del Inglés", nos referimos a un destino claramente enfocado al turismo masivo: hoteles, restaurantes, bares y un diseño de ocio pensado para explotar al máximo su capacidad vacacional. Esa estética, orientada exclusivamente al disfrute turístico, ha dado lugar a un enclave muy popular entre el turismo de masas, pero que carece de la autenticidad cultural e histórica que debería impregnar a Las Canteras.
La dramática jornada vivida este sábado, en las playas de Las Palmas de Gran Canaria ha vuelto a poner en evidencia lo que desde Unión Socorristas Islas Canarias (USIC) llevamos años denunciando: el actual Plan de Seguridad municipal es insuficiente, está mal dimensionado y su sistemático incumplimiento pone en riesgo la vida de los bañistas y de los propios socorristas.
Las terrazas son parte esencial del paseo de Las Canteras, pero su crecimiento descontrolado está generando malestar. Muchos locales ocupan más espacio del que les corresponde, en detrimento del uso público. La falta de control municipal ha convertido algunos tramos en auténticos comedores. La visión del mar y el disfrute del paseo se ven cada vez más limitados. Urge actuar para recuperar el equilibrio entre negocio y ciudadanía.
Llega el verano y, salvo contadas excepciones, el cielo de Las Canteras se cubre con nuestro particular manto gris: la panza de burro. Este fenómeno, una capa baja de nubes grises asociada a los vientos alisios, es amada y odiada según el punto de vista: no es lo mismo estar de vacaciones que trabajando.
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