En 1991, cuando El Confital presentaba una imagen degradada y alejada del espacio natural que hoy conocemos, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria encargó a César Manrique un ambicioso proyecto para transformar la zona en un gran parque de ocio junto al mar.
La propuesta incluía áreas comerciales, restaurantes, piscinas artificiales, instalaciones deportivas e incluso un campo de golf, pero la muerte del artista lanzaroteño en 1992 impidió que su sueño para El Confital llegara a hacerse realidad.
La propuesta incluía áreas comerciales, restaurantes, piscinas artificiales, instalaciones deportivas e incluso un campo de golf, pero la muerte del artista lanzaroteño en 1992 impidió que su sueño para El Confital llegara a hacerse realidad.
23/10/2016
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