Canteras de cantos y canteras de pesca por Daniel Rodríguez Zaragoza

Siempre se ha asociado el topónimo “Las Canteras” a las extracciones de piedra en el entorno de la playa y de su barra. Por poner sólo un ejemplo, el conocido “Libro Blanco de Las Canteras y la Bahía del Confital”, editado por el Cabildo Insular en 2003, cita las múltiples canteras que salpicaban las inmediaciones de la Bahía y textualmente refiere: “…De la misma manera en la playa de las Canteras se corroboran extracciones en la barrera de roca natural que cierra la playa, conocida de forma popular como La Barra. De ahí se extrajeron piedras para construcción y también piedras de destilar y que está en el origen del topónimo Las Canteras».

El conocido empresario Don Luis Marrero, en una entrevista publicada el domingo 19 de mayo de 2013 en el periódico La Provincia, comentaba el aprovechamiento, – realizado por su bisabuelo – de la piedra de La Barra de Las Canteras para destilar agua, y aseveraba que el origen del nombre actual de la playa estaba detrás de la actividad realizada por sus antepasados al final del siglo XIX, sobre 1890, a los que nombra como primeros pobladores estables de la zona, aunque consultando la prensa de la época encontramos varias referencias más antiguas nombrando a la actual Barra como “Las Canteras”.

En concreto, el periódico “El Canario”, de 30 de noviembre de 1854, en su primera página, refiriéndose a la necesidad de la mejora de las instalaciones portuarias en la isla refiere textualmente:

Pero por muy grandes que estas sean, aun podrían ser mayores si se realizaran otros dos proyectos que la naturaleza parece haber indicado en el mismo punto; Es el primero la construcción de un segundo puerto, aún más seguro que el de la Luz, en el sitio llamado de las canteras y que estará hecho con solo levantar una muralla sobre la misma barra donde ahora rompen las olas, y con ensanchar la entrada y limpiar el fondo, obras todas fáciles y poco costosas y de un resultado que no encarecemos porque nos parece que su importancia es de aquellas que no admiten discusión” , comentario del cual sólo podemos decir que tuvimos la suerte de que no se realizara. A modo de continuación, la publicación citaba “El segundo proyecto a que hemos hecho referencia y que podría ser el complemento de los que dejamos ya indicados, consiste en romper el pequeño itsmo de Guanarteme y poner en comunicación los dos puertos de la Luz y el confital.”, obra que tampoco se ejecutó nunca, para alivio de los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria. Queda claro que el artículo refiere a la actual barra grande, aledaña al carenero, situado este último en las inmediaciones de la actual Puntilla. El “Omnibus” de 4 de noviembre de 1857, también amenazaba con “cerrar el arrecife de las canteras” y se han encontrado otras publicaciones contemporáneas en las que se citaba el mismo topónimo.

Si seguimos investigando acerca de operaciones de explotación de la Barra llegamos a la conocida gestión de José Viera y Clavijo al mando de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, a finales del siglo XVIII, para paralizar la extracción de cantos o bloques para la construcción de edificios (como la Catedral de la ciudad), bloques o piedra de la que se decía que incluso se exportaba fuera de la isla. Ya por aquellos años también se tiene constancia de la extracción de piedras para el filtrado de aguas. Descartamos, por lo expuesto, la teoría de Don Luis Marrero por no tener coherencia temporal.

En el plano del Puerto de La Luz que incluía el proyecto de J. León y Castillo y que apareció en el Boletín de la Sociedad Geográfica de Madrid de 1885, – fecha en la que, por cierto, no existía todavía ninguna construcción en las inmediaciones de la playa -, se hace referencia al Arrecife, o al Puerto del Arrecife, con su carenero, desde el Pasadizo y la zona de la actual Peña de la Vieja hacia el norte, y nombra como “Las Canteras Amarillas” a la Barra al sur de los puntos citados, pudiendo ser el primer plano en el que encontramos el topónimo de Las Canteras, aunque, de un modo extraño, no incluyendo en la misma denominación a la barra grande, que es la que presenta vestigios de extracción de su piedra, lo cual parece sorprendente. Resulta aún más curioso si tenemos en cuenta que el plano de 1885, en lo que respecta a la Playa o Puerto del Arrecife corrige el plano del Depósito Hidrográfico de 1879 que presentaba errores en la disposición de las barras y del Pasadizo.

 

Plano del Puerto de La Luz que incluía el proyecto de J. León y Castillo y que apareció en el Boletín de la Sociedad Geográfica de Madrid de 1885. Gallica.bnf.fr.

 

Cambiando de ámbito, en 1902 se publicaban en el Boletín de la Real Sociedad Belga de Geografía una serie de artículos en los que el doctor Arthur Taquín describía las Islas Canarias y los parajes de pesca canarios. El doctor, que se embarcó en un pailebot canario, el “Federico”, para conocer “in situ” la pesca en la Costa de África describe con precisión la terminología que usaban los pescadores isleños para denominar los “pesqueros” o lugares de pesca, en función de sus características, y entre el “marisco”, el “puesto”, el “bajón”, el “bajoncillo”, y el “placel”, aparece la “cantera”, como fondo o formación rocosa,  “marisco”, de forma alargada y de varias millas de longitud de media, casualmente, con una forma y dimensiones similares a la de la barra de Playa de Las Canteras.

Este término, la “cantera”, tal y como lo utilizaban los pescadores canarios, sobrevive hasta mediados del siglo XX, como aparece en documentos como los que se muestran a continuación:

 

1952, Apuntes de pesca y navegación de Lanzarote, en los cuales se describen varios lugares “pesqueros” de la costa de África, entre ellos las “canteras”. Autor desconocido. Cortesía de Luis Moreno.

 

Canteras señaladas en un plano de la Costa de África de mediados del siglo XX. «La pesca de los costeros canarios en el banco sahariano: antecedentes históricos y situación actual. La chopa (Spondyliosoma cantharus Linnaeus, 1758) como ejemplo de aplicación de métodos simples para la evaluación de stocks en la pesquería artesanal canaria. Eduardo Balguerías Guerra. IEO.”

 

Si bien no se duda del uso de la barra para la extracción de cantos, hecho documentado a través de los archivos existentes y corroborado por los estudios arqueológicos realizados “in situ”, es sorprendente la similitud de los términos empleados para denominar la playa y aquellos utilizados por los pescadores canarios, lo que pudiera ser debido a tres posibilidades, la primera, quizás menos probable, que no se nombrará a la formación geológica de nuestra playa con un término terrestre, sino con una palabra del “argot” utilizado popularmente en la época por los pescadores para describir un paraje de pesca rocoso; la inversa, que la “cantera” de pesca tal y como se nombró en la Costa de África, debiera su nombre a la “cantera” de la playa del Arrecife, en Las Palmas, dado que la primera referencia de ese término en la Costa de África data de principios del siglo XX, época en la que la flota más numerosa que pescaba en la Costa era la de Gran Canaria, con base en La Luz; y la tercera, también muy probable, que la coincidencia de denominaciones sea una simple casualidad.

Por Daniel Rodríguez Zaragoza. 2020.

1 Comment

  1. NICOLAS AROCHA
    29 mayo, 2020 at 11:37 AM

    Como siempre sobresaliente.
    Históricamente en la casa familiar siempre se hablaba del origen de sus pilas. Tanto materna como paterna fueron casas de patio central de la calle Artemi Semidan. La piedra paterna la conservo siendo mi padre su mayor defensor. Solo existe documento verbal. Mi padre con sus 87 años lo defienda a capa y espada. Muchísimas gracias por el documento..

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