Mensaje en una botella

Hace poco lancé una botella con un mensaje: “somos playeros y disfrutamos de un atardecer con el rayo verde”. O algo así decía el papelito.

Ahora que escrito en el espacio de la red también tengo la sensación de que no paramos de mandar mensajes en una botella. Lo mismo llega a su destino o no. El espacio de esta web playera está llena de ellos. Pero además tiene todavía otro elemento añadido, contamos desde lo conocido hacia lo desconocido. Así es posible vernos las caras los que estamos en el foro un día cualquiera en la playa y contar lo que nos pasa, y al mismo tiempo pensar que nuestro eco se puede escuchar en Japón. El espacio de la red es de una soledad insondable y sobrecogedora. Sentimos que en otra web se puede hablar de mariposas, o que se vende todo lo inimaginable. Sabemos por desgracia que hay pederastas, nazis y de todo tipo de pornografía barata a disposición del que quiera. Sabemos también que hay gente para todo y que la gente está dispuesta a muchas cosas en la red y desde la red. Conocerse a través del chat ha dado un vuelco a la vida de algunos. Incluso parece que la soledad de la red es aún mayor si cabe que la de otros soportes. Quizás es el propio bosque de la red al que se suma un añadido que no tiene los medios impresos o audiovisuales; la búsqueda de respuestas inmediatas. La red y sus alternativas puede transformarse en una forma de intercambiar, dialogar y volver al ancestral trueque: yo te doy desde mi soledad, mis palabras y espero tan solo las tuyas, una imagen o un correo. He ligado a través de la red, o al menos eso he creído. He hecho nuevos amigos, o al menos eso he creído. He pedido cosas y me las han dado o no. No he esperado nada y me lo han dado. Me he metido en foros y me han respondido. Cosa a la que no estaba acostumbrada en el mundo de la cultura de masas. En este último nos habíamos acostumbrado a los mensajes unilaterales, a quedarnos paralizados frente a la rubia fundiéndose con el Audi, o al helado goteando morbosamente sobre una pierna. Habíamos asimilado como el discurso político se aprovechaba de los medios tradicionales para lanzar su mensajes con estrategias de marketing. Pero señores hemos descubierto la red, y en ella nadie o muy pocos están acostumbrados a callarse, a dejarse bombardear sin poner remedio, a ser sumisos o a someterse. En la red votamos, elegimos, quedamos o tristemente nos aislamos si así lo decidimos. Sin embargo, debemos a las facilidades de la red las respuestas de los movimientos antiglobalización, debemos a ella que el que quiera contraponer su verdad pueda hacerlo. La red ha abierto una ventana que podemos aprovechar para ser y estar de una mejor manera en el mundo, de nuestra capacidad y responsabilidad dependerá que le saquemos partido. El mensaje en la botella sé que llega a los amigos playeros donde quiera que estén..

Montse Fillol

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