La Cícer volvió a ser este sábado el escenario de un emotivo encuentro para recordar a Vicente Girona, uno de los grandes pioneros del surf en Canarias, fallecido el pasado mes de abril. Amigos y compañeros de aquella inolvidable generación se reunieron para despedirlo como a él le habría gustado: compartiendo recuerdos, sonrisas, anécdotas y un brindis con cerveza frente a las olas que marcaron su vida.
Nacido en 1952, Vicente perteneció a la generación que, a finales de los años sesenta, descubrió el surf gracias a los primeros estadounidenses y australianos que comenzaron a surfear en Las Canteras y El Confital. Eran tiempos en los que no existían escuelas, tiendas especializadas ni apenas material. Solo había curiosidad, pasión y un océano por descubrir.
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Vicente formó parte del reducido grupo que sentó las bases del surf moderno en Gran Canaria. Muchos veteranos aún recuerdan la imagen de aquel joven alto, con el pelo aclarado por el sol, caminando por La Cícer con una tabla bajo el brazo. Para algunos fue, sencillamente, el primer surfista que vieron en sus vidas.
Su pasión por el mar lo acompañó siempre. Fue surfista, impulsor de la cultura surfera y propietario de una de las primeras tiendas de surf de la ciudad, cuando este deporte era todavía una forma de vida más que una industria.
Girona también formó parte del movimiento que dio origen al histórico Club Guanarteme, fundado en 1973 y considerado el primer club de surf de Canarias.
Con su marcha se va una parte de la memoria viva del surf canario, pero permanece el legado de quienes, con ilusión y sin apenas medios, abrieron el camino para que hoy miles de personas disfruten de las olas de La Cícer y El Confital. Vicente Girona deja una huella imborrable en la historia del surf de Gran Canaria y en el corazón de quienes tuvieron la suerte de compartir mar y amistad con él. Hasta siempre surfero.




1 comentario
Alfonso Jurado
19 de julio de 2026Descanse en paz