Se reporta una presunta picada de dragón azul en Las Canteras

SDC, nadadora experimentada, sufrió una picadura este lunes mientras nadaba entre la Barra y Playa Chica. La deportista sufrió (según nos explica) una descarga eléctrica desde la cabeza a los pies. Asustada salió a la orilla, allí fue primeramente auxiliada por un grupo de playeros asiduos, que afortunadamente tenían una pomada usada para reducir la intensidad de las picadas de aguavivas.

Tras posteriormente ser atendida en el puesto de la Cruz Roja con hielo de agua salada se dirigió a un centro de salud debido al intenso picor, allí, en urgencias, le pincharon urbazon junto a un antihistamínico.
Tras pasar la noche del lunes al martes con escalofríos y mal cuerpo SDC se recupera poco a poco en su casa. Este miércoles aún sufre molestias.

La deportista afectada es nadadora de aguas abiertas y según nos cuenta sabe como son las picadas de aguavivas, nos comenta que esta fue «otra cosa»: como un calambrazo por todo el cuerpo.

El tipo de picadura de aguaviva, por lo que me han picado, varias veces es totalmente distinta, la aguaviva me ha dado calambre sólo en la zona de la picadura, deja forma del rejo, esta picadura me dio calambrazo por todo el cuerpo, ningún rejo a la vista, sino picaduras. Acudí a la Cruz Roja. SDC

Los medios de comunicación han avisado y alarmado sobre la presencia masiva de dragones azules en Canarias. Considerándolos como muy peligrosos. Por otra parte, la comunidad científica ha respondido que si, peligroso son, pero no lo son tanto.

“No hay motivo de alarma”. La agencia de divulgación científica Oceanográfica ha salido al paso de ciertas voces que han alertado acerca de la llegada de dragones azules a las costas canarias. “Se trata de un animal más de la rica biodiversidad de las Islas; es oceánico, bien camuflado cuando flota en la superficie del océano y de pequeño tamaño (3-4 centímetros los adultos) por lo que no es fácil de ver en su medio. Esporádicamente llega arrastrado por el viento y las corrientes junto a las medusas de las que se alimenta. En estos momentos concretos se pueden llegar a ver ejemplares dispersos por la orilla”, ha publicado la agencia.

El dragón azul presenta “la increíble capacidad de almacenar las células urticantes de las medusas que come (carabela portuguesa, velella, botón azul, etcétera) para así resultar muy peligrosa para los posibles depredadores”, informa Oceánica. Por razones divulgativas puede decirse que “acumula su veneno, por lo que “no tocar ni molestar es siempre la mejor medida de interacción con la naturaleza”. Canarias Ahora

«En las últimas semanas, la gente anda preocupada por la llegada de dragones azules a nuestras playas. Redes y medios amarillistas se dedican a infundar el rumor apocalíptico de que son criaturas mortales. Salvo casos extremos (alergias, contacto con ojos u otras mucosas), no revisten mayor problema. Su llegada es un fenómeno normal y natural. Así que no hagas caso a los rumores y disfruta de la playa.» Fernando Tuya 

Yo mismo localice un ejemplar este lunes, el día del suceso de SDC, en la orilla de Las Canteras, a la altura de la Peña la Vieja, desde entonces no se han reportado más ejemplares.

 

 

El asombroso Glaucus atlanticus (dragón azul) mide entre 3 y 4 cm, es una especie de gasterópodo nudibranquio de la familia Glaucidae. Bautizado por los hermanos Foster cuando los descubrieron en el Océano Atlántico en el año 1777.

El nudibranquio Glaucus atlanticus se alimenta de las aguavivas, principalmente de los veleros ( Velella velella) y de las carabela portuguesa (Psysalia psysalis). Aprovecha de ellas sus células urticantes (nematocistos) para su propia utilidad, acumulandolas en su cuerpo hasta convertirse en un animal peligroso. El veneno «robado» pasa a concentrarse en sus falsos dedos o apéndices al final de sus extremidades, que se conocen con el nombre de ceratas. Solo se acerca a la presa cuando realmente está hambriento, prefiriendo mantenerse libre en la superficie del agua. Este nudibranquio es pelágico: especies que viven en aguas medias o cerca de la superficie.

Vive en la superficie del agua, boca abajo, ofreciendo su vientre al sol, como los demás organismos de su ecosistema, en su mayoría sinóforos (medusas), es de color azul.

Una de las mejores adaptaciones del Glaucus para sobrevivir en su medio es su increíble camuflaje. En la parte vista desde el cielo es casi invisible, pues su azul brillante lo camufla con el mar  y así evita ser visto por las aves, en su parte inferior, de cara al espacio submarino, es plateado, logrando el mismo efecto de mimetización para que los peces no lo vean. En el lomo tiene dos líneas de un azul más profundo que van a lo largo de su cuerpo hasta la punta de su cola. Entre estas dos líneas hay una mucho más gruesa que es de un color azul más claro.

 En algunos casos los glaucus pueden volverse caníbales cuando se presta la oportunidad.

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Translate