¨Escucho las olas que golpean la orilla, y en su sonido encuentro paz¨- William Butler Yeats

Un pato en El Confital

Nadie sabe como apareció en El Confital allá por el mes de diciembre.

Quizás se escapó en el último segundo de convertirse en un suculento «pato a la naranja» en un festín navideño, o sirvió por unas horas como protagonista principal de algún acto de santería.

Lo cierto es que desde entonces este pato real o pato negro (Cairina moschata) es un habitante más de los que disfrutan de este maravilloso espacio natural.

Nuestro pato confitalero sobrevive gracias a algunos trozos de pan ofrecido por los miembros del servicio de limpieza, o de la caridad alimenticia de algún residente que todavía posee palomas entre los restos de la vieja factoría.

Al final, si sigue entre nosotros, el pato aprenderá a pescar cabosos y barrigudas en los charcos del entorno de Las Monjas, tiempo al tiempo….

Si ves un error o quieres añadir alguna frase a este texto, envíanos un correo a forocanteras@gmail.com y lo valoraremos
Contenido patrocinado

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Lista de correos
Suscríbete a nuestro Boletín

Únete a nosotros y recibe nuestros contenidos playeros en tu correo electrónico

¡Prometemos que nunca te enviaremos spam! Echa un vistazo a nuestra política de privacidad

Más posts de portada
Tu opinión es importante
Comparte
error: Contenido protegido con derechos de autor©