¨Escucho las olas que golpean la orilla, y en su sonido encuentro paz¨- William Butler Yeats

El fin de una poética por Javier Durán

En un viaje en el tiempo, Las Canteras, que fue un mundo de extracción de piedras, de canteras y canteros, no era otra cosa que un paisaje marino, de golpes de olas y salitres( Allá había salinas, por la puntilla), y también algunos chiflados, como Amaranto Martínez de Escobar, que pusieron casa al lado de la arena para vivir el aire del Atlántico.

Años después, antes de que el metro cuadrado a píe de Avenida subiera por las nubes, muchos disfrutaron del fenómeno del istmo, ver como el mar cruzaba de un lado a otro cerca del mercado, algo que ya no volverá pese a metáforas tan modernas como el proyecto Woermann. Quedaba algo de lo los años vírgenes de Las Canteras, donde algunos almacenes semiderruídos de los ingleses. Sobre ellos se levantan áticos y apartamentos, y hasta la caseta de Casa Camilo es ahora una pieza de arquitectura posmoderna.

Es el fin de una poética

Javier Durán

(Suplemento Nº653 «Cultura» de La Provincia-DLP)

julio 2001

Si ves un error o quieres añadir alguna frase a este texto, envíanos un correo a forocanteras@gmail.com y lo valoraremos
Contenido patrocinado

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Lista de correos
Suscríbete a nuestro Boletín

Únete a nosotros y recibe nuestros contenidos playeros en tu correo electrónico

¡Prometemos que nunca te enviaremos spam! Echa un vistazo a nuestra política de privacidad

Más posts de portada
Tu opinión es importante
Comparte
error: Contenido protegido con derechos de autor©