Un recuerdo para Javier Rodríguez Romero, el pintor de los rincones de Las Canteras

Las Canteras despide a uno de sus artistas más queridos. Javier Rodríguez Romero, pintor de alma bohemia y enamorado de la bahía de El Confital, falleció el pasado mes de mayo dejando un legado artístico profundamente ligado a los paisajes, la luz y el mar de la playa capitalina.
Javier en el 2010

Me llega, a través de Pino Vallejo, su compañera de vida, la triste noticia del fallecimiento, el pasado mes de mayo, de Javier Rodríguez Romero, un extraordinario pintor de alma bohemia que encontró en Las Canteras y en la bahía de El Confital una fuente inagotable de inspiración.

Quienes frecuentan la playa seguramente lo recuerden. Era habitual verlo, con el caballete plantado sobre la arena o junto al paseo, inmortalizando la marea baja, la luz cambiante, La Barra, el mar de El Confital o cualquiera de esos rincones que solo los artistas saben descubrir. Durante una etapa incluso vendió sus cuadros en el propio paseo, compartiendo con vecinos y visitantes su particular manera de mirar el mar.

Javier nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1951. Inició estudios de Arquitectura, pero muy pronto comprendió que su verdadero camino era la pintura. Desde principios de los años setenta recorrió ciudades como Ámsterdam, Frankfurt o Londres, viviendo de su obra y descubriendo la acuarela inglesa de Turner, una influencia que marcaría para siempre su forma de entender el paisaje.

Tras casi dos décadas dedicadas principalmente a la acuarela, evolucionó hacia el óleo, desarrollando un lenguaje propio en el que el paisaje dejaba de ser una simple representación para convertirse en emoción, atmósfera y memoria. Sus bosques, costas y fondos marinos, impregnados de simbolismo y de la tradición paisajística canaria, reflejan una mirada profundamente poética.

Obra de Javier Rodríguez

El galerista y crítico Carlos Eduardo Pinto lo definió como un «pintor de oficio», destacando su dominio técnico y una evolución artística constante durante más de cuatro décadas.

Para quienes amamos Las Canteras, Javier deja algo más que cuadros. Deja un legado de miradas. Supo captar la luz de esta playa, la calma de sus mareas vacías, el alma de El Confital y la belleza cotidiana de un paisaje que muchos vemos a diario, pero que él convirtió en arte.

Tuve la suerte de fotografiarlo en varias ocasiones mientras pintaba, en las mañanas de marea vacía. Esas imágenes, que acompañan este recuerdo, muestran al artista en el lugar donde probablemente fue más feliz: frente al mar, con un pincel en la mano y Las Canteras como horizonte.

Las Canteras y Javier Rodríguez Romero permanecerán unidos para siempre.

Un cariñoso abrazo a Pino Vallejo, su compañera, familiares y amigos. Descanse en paz.

T/A

Si ves un error o quieres añadir alguna frase a este texto, envíanos un correo a forocanteras@gmail.com y lo valoraremos

1 comentario

  1. Manolo
    6 de agosto de 2026

    Lo recuerdo..discreto con una humildad silenciosa…sin ruido y absorto en la mirada para dar forma a la pintura….DEP

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Suscríbete a nuestro Boletín

Únete a nosotros y recibe nuestros contenidos playeros en tu correo electrónico

¡Prometemos que nunca te enviaremos spam! Echa un vistazo a nuestra política de privacidad

Nuestros patrocinadores
Comparte
error: Contenido protegido con derechos de autor©