En recuerdo de la heladería Atlántida

En recuerdo de la heladería Atlántida

En aquellos años ochenta y noventa estaban los helados Peña la Vieja y la heladería Atlántida, ambas acaparaban el mercado de los helados en la avenida de Las Canteras.

La Atlántida fue inaugurada en 1977, ocupando un local – en el 23 del paseo- entre el balneario de Tomás Miller y el hotel Reina Isabel. Allí permaneció durante tres décadas.

Sus helados artesanos eran elaborados en el mismo local. En aquellos años 70 y 80 los conos pequeños costaban 70 pesetas y 80 el normal. Los vasitos 80 pesetas y los más grandes 150. Los medios litros a 250 pesetas y los litros a 500.

No había sábado o domingo por la tarde-noche del verano ochentero donde no se repitiera el ritual con la pandilla: el Rachi o la Papa Loca y para el helado: la heladería Peña la Vieja o la Atlántida

La heladería Atlántida se vanagloriaba de tener 35 sabores diferentes: turrón, chocolate, vainilla, tutti frutti, frambuesa, etc. Con el tiempo se añadieron más sabores como el gofio. También despachaban horchatas y polos.

Atendían con mucho cariño a sus clientes: Pedro Torres, Juan, Joaquín, Chano y Emilio. Un recuerdo para todos ellos.

 

Pedro Torres con un helado de gofio en la mano. C7

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3 Comments

  1. Rafael
    1 agosto, 2022 at 12:02 AM

    Fue mi segunda casa hasta que desgraciadamente desapareció, el negocio y mi padre Federico,posteriormente Pedro Torres y Sixto,mis maestros padres hermanos junto a Antonio Espino.
    Los años 90 fueron los mejores de mi vida, pues aprendí gracias a ellos el oficio, de unos la fabricación de los helados y de otros la atención camaradería.
    Siempre estarán en mi corazón.
    Gracias papá.
    A Federico Quevedo Sanchez.

    Felito.

  2. Rita moreno
    15 octubre, 2021 at 8:29 PM

    A ese proyecto dedicó mi padre su vida. Yo tenía 10 años y mucho tiempo de su dedicación la empleó en esa empresa. Pasamos muchas vacaciones sin el porque para levantarla no había horarios. Orgullosa de su entrega y su buen hacer, el elaboraba los helados. Así que en este artículo que agradezco falta su nombre. Sixto Moreno.

  3. Eugenia
    28 diciembre, 2020 at 8:59 AM

    Imprescindible recordar también a su dueño, Don Federico Quevedo Sánchez, quien cada mañana acudía junto a su periódico a la heladería acompañado de su primogénito, Federico Quevedo hijo. En sus últimos años seguía yendo a pasear a su querida playa de Las Canteras, lugar que siempre tendrá un hueco especial en su corazón.

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