Edificios singulares. El Teatro-Cine Hermanos Millares

En el limite de la Playa con la Puntilla se ubicó el cine Hermanos Millares, construcción de tipo cultural, auspiciada como otras por la idea de grupos de amigos que compartían aficiones comunes y luego plasmaban en proyectos, que resultaron un éxito. Quizás se debía a la Playa su unión o quizás a que en la época en que se desarrollaban estos proyectos, algunas de las cosas que hoy están a la orden del día pasaban desapercibidas para los jóvenes de antaño.

El cine Hermanos Millares se inauguró en 1931 y la idea partió de un grupo de amigos que antes habían constituido la sociedad Dos de mayo. De esa sociedad salieron Antonio Rodríguez, Francisco Prieto, Domingo Hernández. Juan Rodrigue y Barreto, que arrendaron el teatro-circo al que popularmente se le conocía con el nombre del teatro viejo. Todos los amigos Trabajaban, y eso les permitió adquirir un solar en Las Canteras que primero hablan pensado para construirse una vivienda cada uno y vivir así cerca el uno del otro. Pero la idea de uno contagió a los demás y finalmente acabaron construyendo el cine-teatro Hermanos Millares que el maestro de obras Nicolás Acosta levantó en poco tiempo.

Así las cosas, en el año 1931, con el cine mudo aún mandando en el mundo del celuloide, se inauguró el Hermanos Millares con la película Asfalto, seguida de muchos títulos hasta que la llegada del cine sonoro permitió emitir en el Millares la película ¡De frente, marchen!, con Buster Keaton en un acontecimiento que todavía no se le ha olvidado a los más mayores. El párroco de La Luz en aquella época, Antonio Mayor, llegó a excomulgar en medio de una misa a los propietarios del cine-teatro por haberse atrevido a proyectar la película Gilda.

Pero el cine. con sus dos sillas reservadas en primera fila con una cadena para la pareja de policía, estaba preparado también para acoger las representaciones teatrales, revistas musicales, recitales de poesía, etcétera. Todo el mundo tenía su oportunidad y personas como Mari Sánchez. que había empezado en el teatro circo, Paquita Mesa con sus espectáculos que montaba con los más jóvenes. Pancho Guerra, o Víctor Doreste, con sus obras representadas por el cuadro Atenas, donde participaban actores y actrices como Martín Moreno, Capitolina Gaspar, Resurrección Acevedo o José Artiles, supieron aprovecharla.

En tiempos de la posguerra se hizo una revista musical que después del Cuyas pasó al Hermanos Millares y que fue muy popular. Se trataba de Al llegar la primavera, un éxito que dio mucho que hablar. El Millares era el cine y el teatro del pueblo, donde se ponían de manifiesto las inquietudes de unos jóvenes que habían encontrado en el aspecto cultural la mejor manera de pasar el tiempo que una guerra civil se encargó de secuestrarles.

El teatro-cine Hermanos Millares se cerró el 23 de enero de 1968, aunque el último pase fue el 30 de noviembre de 1967, proyectando Brigada Criminal, con Kirk Douglas de protagonista, como última sesión de lo que había sido la forma de entretenimiento de muchos de los jóvenes y no tan jóvenes de !a época. La llegada de la televisión restó protagonismo a los cines desde el año 64 y a los dueños que quedaban aún con vida les interesó el dinero y se les liquidó. En el mismo lugar donde estaba ubicado comenzó un joven arquitecto, Félix Juan Bordes. a desarrollar uno de sus proyectos, al que seguirían docenas, que unos empresarios sufragaban con vistas al boom turístico: el hotel Imperial Playa.

LIBRO BLANCO: Las Canteras y Bahía del Confital.

Cabildo Insular de Gran Canaria

Ildefonso Bello

Francisco Bello Naranjo

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