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Martes de panza de burro. Algo ventoso. Cuidado con el mar a marea llena

Desinformación, bulos y modas virales: un cóctel que aumenta el riesgo de cáncer de piel

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Los contenidos engañosos sobre salud en las redes sociales están a la orden del día. En los últimos dos años se han propagado tendencias virales que promueven prácticas peligrosas y desinforman sobre la protección frente al sol. Un buen ejemplo son los tatuajes-quemaduras que se hacen exponiendo una pequeña zona de la piel a los rayos solares para crear una quemadura, por ejemplo, en forma de corazón.

El último bulo de la temporada primavera-verano ha surgido en TikTok, la red que usan sobre todo los más jóvenes, bajo el hashtag #bronceadosaludable. Esta moda incita a exponerse al sol sin protección para aumentar la tolerancia de la piel y conseguir el denominado “callo solar”, que permitiría un hipotético bronceado saludable sin quemaduras.

Como tantos otros camelos, este argumento no tiene sustento en evidencias científicas. Aunque culturalmente estamos acostumbrados a vincular el bronceado con un aspecto saludable y favorecedor, nada más lejos de la realidad.

Como explica Magdalena de Troya, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Costa del Sol, “el bronceado no debe ser interpretado bajo ningún concepto como algo saludable. Es un mecanismo de defensa de la piel ante la radiación ultravioleta y un signo de daño en el ADN”.

Por lo tanto, la exposición intencional sin protección no permite desarrollar una tolerancia al sol o “callo solar” a medio y largo plazo. Por el contrario, aumenta los daños en la epidermis, incluyendo el riesgo de desarrollar un melanoma u otros tipos de cáncer de piel.

Alto seguimiento en redes, baja prevención frente a las quemaduras

El proyecto español Comunicancer es el primer estudio multidisciplinar que aborda la comunicación sobre el cáncer centrándose específicamente en la fotoprotección solar de los jóvenes españoles. Ha sido llevado a cabo junto al Hospital Ramón y Cajal, en Madrid, y el Hospital Costa del Sol, en Málaga.

El proyecto ha probado empíricamente que los especialistas de salud se enfrentan con un escenario muy complejo en redes sociales. Aquí no sólo escasean informaciones completas sobre las diversas dimensiones del cáncer de piel, sobre su prevención y sus tratamientos, sino que, además, las redes son un caldo de cultivo para la diseminación de información inexacta y engañosa acerca de este asunto.

Los jóvenes leen más información sobre bronceado que sobre prevención en las redes sociales: tres de cada cuatro se informan sobre lo primero en Instagram, seguida de TikTok y Twitter.

Adicionalmente, los resultados del estudio epidemiológico de Comunicancer revelan que ocho de cada diez universitarios españoles han sufrido quemaduras solares durante el pasado año, lo que incrementa significativamente el riesgo de contraer cáncer de piel.

Ainara Soria, oncóloga del Hospital Ramón y Cajal, advierte que “la piel tiene memoria y cada quemadura multiplica el riesgo de sufrir melanoma u otros tipos de cáncer de piel en el futuro”.

Un modelo de comunicación que predice quemaduras solares

Comunicancer ha desarrollado un sistema estadístico que relaciona las variables del Health Belief Model (un modelo de conductas relacionadas con la salud que ha recobrado importancia en los últimos tres años) con las quemaduras solares. Esto permite predecir los comportamientos de riesgo e identificar a los jóvenes más susceptibles de adoptar conductas contrarias a la protección solar.

El Health Belief Model destaca que la susceptibilidad percibida –creer que uno puede contraer la enfermedad– es, junto a la percepción de barreras y estímulos para actuar, el principal disparador de acciones preventivas. Los resultados de Comunicancer vinculan por primera vez el HBM al indicador de quemadura solar.

Al comprender las motivaciones detrás de los comportamientos, se pueden diseñar intervenciones efectivas que disminuyan las conductas de riesgo con relación al cáncer de piel. Nuestros hallazgos permiten predecir los comportamientos de riesgo e identificar a los jóvenes más susceptibles de adoptar conductas poco saludables frente a la protección solar para diseñar campañas más efectivas de prevención.The Conversation

Ángeles Moreno Fernández, Catedrática e investigadora del Grupo de Estudios Avanzados en Comunicación URJC. Presidenta European Public Relations Research and Education Association, Universidad Rey Juan Carlos y Cristina Fuentes Lara, Profesora Contratado Doctor de Comunicación, Universidad Rey Juan Carlos

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation.  l.

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