“Hombre libre, siempre querrás al mar”. Charles Baudelaire

Una descripción personal de Las Canteras en 1918

Las Canteras por Francisco González Díaz.

Publicado en el Diario de Las Palmas. Octubre de 1918

Copiado literalmente

Hace poco hice una breve estancia en el hotel inglés de la playa de las Canteras. Esta playa de las Canteras, en medio de tantas cosas nuestras feas y vulgares que sin razón elogiamos, es una cosa verdaderamente bella. Por su situación, por su amplitud, pocas le aventajan.
Pero, ¡cómo la tenemos! Joya sin engarces, sin adornos de ningún género; sucia, abandonada, intransitable, revelando la incuria de la administración municipal, verdadera anarquía edilicia. Nada se ha hecho allí para completar la obra de la naturaleza, excelentísima.En vez del bulevar marítimo que debía haberse trazado y abierto frente á la ribera, hay una calle sin pavimentar, cortada á cada paso por montones de arena ó de piedras, por acumulaciones de inmundicias. Aquello se ha convertido en vertedero público, y huele no precisamente á ámbar.

La desigualdad é irregularidad del caserío ponen una nota de mal gusto, de desorden é indolencia escandalosos sobre la hermosura del paraje. Casucas misérrimas é innobles como chozas de esquimales, aparecen adosadas á edificios pretenciosos que no pueden justificar sus pretensiones, porque no hay ninguno de mediano mérito arquitectónico ó valor estético. El barroquismo de la fachada del hotel inglés desentona como la pedantería de un
rico parvenu entre un concurso pobre y plebeyo.

Y, sin embargo, á pesar de todo lo que hemos hecho para echarla á perder, la playa de Las Canteras es hermosa. Le bastan sus encantos naturales. En el estío se anima mucho con la afluencia de veraneantes y bañistas. Las mañanas y las tardes son deliciosas. La hora del baño es hora psicológica, de observaciones interesantes. Los que se bañan salen de las casas ensabanados, como mascarones, atraviesan de una carrerita la distancia que los separa del mar, y se zambullen, remojan y sacuden con la selectación de aves acuáticas. Otros, tendidos sobre la arena soleada, parecen grandes peces varados. Acá y allá, bajo lonas, fórmanse pintorescos grupos. Los pilluelos se arrojan pelotas de arena mojada, ó socavan el arenal con pertinacia y torpeza de insectos que quisieran soterrarse. Toda la curva de la playa brinda un espectáculo sumamente vistoso y alegre.

Esta vida junto al océano, es una tentación á perderle el respecto, á buscar su contacto, á atravesarlo, á anegarse en sus ondas rizadas y serenas, coronarse con sus algas y blanquearse con la nieve brillante de sus espumas. La sal marina y el yodo vivificador penetran en todos los organismos, elementos de salud.
Las damas entregan confiadas su cuerpo a las caricias del “monstruo”, que las besa dulcemente. Salen de entre las olas, irresistibles como Venus. El monstruo las ha despeinado al poseerlas, pero la frescura aumenta sus atractivos, el océano les comunica algo de su fuerza y su gracia inmortales. El mar las embellece.

Los días festivos, una concurrencia inmensa, abigarrada, discurre por la ribera, junto á la orilla. Sobre la faja verdosa de las aguas, bajo el cielo pálido de Septiembre, pasean gentiles parejas de enamorados que cantan su idilio al arrullo de las olas, los ganotiers ligeros, pictóricos dan á las muchachas aspecto de humanas flores; ondulan en un mariposeo incesante los trajes y las sombrillas versicolores, cautivando las miradas. Juguetea la brisa como una colegiala en asueto. Acá y allá, tal cual filósofo permanece en actitud meditativa frente á la inmensidad, como si la interrogara.

Suele haber puestas solares bellísimas. El astro rey tiene retiradas magistrales que recuerdan las del actor que sale de la escena buscando la admiración y el aplauso. Al anochecer las sombras caen con sublime magestad sobre el piélago adormecido, se enciende en lo alto de la Isleta la estrella solitaria del faro; entra todo en reposo menos el mar, inquietud eterna..

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Comentario

  1. David:

    agosto 8, 2021

    Poético comentario de la playa de las canteras …, critica con avidez el anarquismo de su entorno urbanistico ,salvo la inquietud del ingles ,sabedor del diamante en bruto.
    El clima y su belleza es y será un regalo de la naturaleza ,para sus visitantes contínuos.
    Una playa que ha terminado en un 75% privado.
    Hoy en día tienen parcela en ella, barcas, kiosko de hamacas, tenis playa , clubes de vela,padel.surf,cayak ,surfing, etc…pues como pagan… El paseo queda estrecho, con terrazas de restauración.
    En fin el belén de arena más famoso del mumdo está aquí. hasta.
    Las teresitas si que es para el pueblo. Con aparcamientos de sobra y sin tanta treta. Los chichas daben de mafia.

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