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“Vive bajo el sol, nada en el mar, bebe el aire salvaje”. Ralph Waldo Emerson

Se espera un lunes de panza de burro. Feliz semana

Ser player@, de la Playa de Las Canteras. Goyi Benítez: “Para mi ver La Barra, es ver a mi padre junto a mi, en mi niñez”

Foto: Goyi hace aproximadamente 20 años en Punta Brava.

El Pasado.

Evocando mi niñez playera, tendría que dividirla en tres playas de la ciudad: La Laja, donde iba con mi padre a mariscar, Las Alcaravaneras, dónde vivía parte de mi familia, y nos llevaba mi madre para jugar con mis primos, y Las Canteras donde tengo recuerdos entrañables junto a mi padre, que era un enamorado del mar y un muy buen buguero de su época. Recuerdo, en Las Canteras, como mi padre ponía sus manos grandes bajo mi cuerpo pequeño y me animaba a batir las piernas y mover los brazos para que aprendiera a nadar y así no me perdiera lo apasionante que sería para mi, vivir el mar de cerca. Luego, me subía sobre su espalda, y me llevaba a La Barra. Yo miraba los peces, los erizos,….con asombro. Era vivir una aventura de la mano de mi padre. Así que, para mi ver La Barra, es ver a mi padre junto a mi, en mi niñez.

Dejé esa época atrás y comenzaron los años de adolescencia, en esa época, siempre había un lugar preferente para quedar con los amigos en la playa: El Reloj. Lo pasé muy bien con mi pandilla del Colegio “ Viera y Clavijo. Nos pasábamos horas y horas, bañándonos, jugando al clavo, riéndonos…. Algunas fugonas me eché, para irnos a comer un perrito caliente y después a la playa. Esto, shhh, que no se entere nadie, porque yo fui una muy buena alumna y se supone que estas cosas no eran propias de mi, jajaja.

Más tarde, ya en la juventud, el amor me llevó a Playa Chica. Era la zona por donde vivía mi suegro entonces, Alfredo Farray, una buenísima persona y un playero de los que hacen historia. En esa zona nos juntábamos en la playa con los amigos de la zona Peña La Vieja, y disfrutábamos de largas jornadas playeras. Nunca faltaban mis cuñados Eduardo y Mari Carmen, que siempre los llevo en mi corazón. Cuando cerré ese ciclo, Las Canteras quiso que la conociera por otro de sus extremos, el final de la calle Portugal, yendo hacia La Cicer. Cuando volvía de trabajar, solía bajar a la playa a leer un rato y a contemplar las innumerables puestas de sol que me regaló la playa. Cuando quiero evocar una imagen que me relaje, en esta vida tan estresada que nos ha tocado vivir, mi imagen recurrente es siempre verme sentada, con un libro a mi lado, contemplando una puesta de sol, en ese lado de la playa. Así que, Las Canteras me ha regalado afectos a lo largo de su recorrido, como si quisiera que la conociera a fondo e intimara con ella. Y así ha sido, es mi amiga íntima, que aunque nos alejemos a veces un poco, siempre estamos ahí.

El Presente.

En el presente, la playa de Las Canteras sigue siendo el gran regalo de la naturaleza a la isla de Gran Canaria, pero con frecuencia, no la tratamos como debiera y se merece. El frente de la playa no es precisamente un ejemplo de estética urbana, más bien al contrario, sin gusto, sin criterio, con unas construcciones nefastas en primera línea de la playa, que afean el paseo. Y por no hablar de las calles cercanas, sucias, que no invitarían a nadie a pasar por ellas y si lo hacemos es porque sabemos que del otro lado está Las Canteras. La playa, en sí, ha mejorado algo desde la tan esperada extracción de arena, pero en ocasiones el agua está sucia. Vertidos incontrolados?? Para que la playa siga siendo ese lugar de Gran Canaria de los que todos nos sintamos orgullosos y podamos disfrutarlo, debemos tomar conciencia de como cuidarla; los políticos, haciendo cumplir la normativa sobre todos los aspectos que influyan en ella: mesas y sombrillas de los restaurantes de las terrazas, ropa tendida en balcones, espacios restringidos para paseantes, cuidado de los fondos marinos, vigilancia….Perfecta coordinación entre las concejalías que incidan en el funcionamiento, estética y servicios de la playa. Los usuarios, manteniendo la limpieza, uso correcto de servicios, duchas, balnearios…..

La playa de mi juventud lógicamente difiere de la de hoy en día porque, para empezar, la ciudad de entonces no tenía la densidad de población que tiene ahora y por supuesto las costumbres y estilos de vida eran muy diferentes. Entonces nos conocíamos todos, era más familiar. Ahora, estoy disfrutando de la playa por la zona cercana a La Puntilla: La Playa Grande. Pero la paseo con frecuencia, de punta a punta y la disfruto junto a él, que me hace quererla aún más. Y me gusta que sea así.

El Futuro.

Como ya comenté antes, la densidad de población de Gran Canaria está siendo tan alta, que indudablemente esto afectará a todos y cada uno de sus ecosistemas. Así que, esa masificación sin duda afectará a la playa de Las Canteras, sobre todo si no se toman las medidas oportunas que ayuden a paliarlo. No sólo somos más, sino que los usos y costumbre también han cambiado. Para frenar el deterioro que ocasiona la sobreutilización de la playa, las autoridades competentes, deberán hacer frecuentes estudios para ver como afecta a Las Canteras su uso, no sólo para el baño, sino para el resto de actividades que se realizan en ella: deportivas, lúdicas,….Estos estudios se podrían realizar periódicamente a través de la ULPGC y así, controlar la salud de nuestra hermosa playa. Y por supuesto un mantenimiento continuo del mobiliario urbano del paseo, farolas, pavimento,….Siempre que camino sobre la arena de Las Canteras, pienso cuanta gente, antes que yo, la han pisado, han disfrutado de ella, la han querido. Deseo que siga siendo así, que acoja pensamientos de gente sensible, que la quieran bien y que esté siempre a buen recaudo del mal uso de los insensibles.

Goyi Benítez Morán

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