Aquellos arquitectos que diseñaron la rehabilitación actual del paseo de Las Canteras, a finales del siglo XX, no se les ocurrió pensar que construir instalaciones por debajo del nivel del mar suponía un riesgo importante, más aún cuando las teorías sobre el aumento del nivel del mar y la intensificación de los episodios extremos derivados del calentamiento global ya ocupaban un lugar destacado en los estudios climáticos.
Curiosamente, las primeras instalaciones del balneario, en los años 50, se construyeron en una cota elevada. Por algo sería.

Cada vez es más frecuente, desde octubre y hasta la primavera, que el Servicio de Playas se vea obligado a amurallar con arena para proteger de las olas las instalaciones y dependencias situadas en primera línea de la Playa Grande, entre ellas el puesto principal de la Cruz Roja y el balneario para los usuarios de la playa.
Los episodios de tiempo extremo van en aumento y vienen acompañados de una subida del nivel del mar –algo que cualquiera puede leer en los estudios realizados-, y Las Canteras no quedará al margen de esta realidad.
Las olas asociadas a los temporales y los rebosos llegarán más «tierra adentro», poniendo con mayor frecuencia en riesgo las instalaciones mencionadas.
El futuro traerá inevitablemente un panorama sombrío para las instalaciones, edificios y viviendas situadas por debajo del nivel del mar o a cota de mar cuando se encuentran muy cerca de la orilla. En el caso de los balnearios y otras dependencias de Playa Grande, podría aprovecharse esta circunstancia para proyectar nuevas instalaciones más elevadas, mejor protegidas del oleaje y de mayor calidad que las actuales, que no están a la altura de una playa como Las Canteras.
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1 comentario
Jose Luis Arbona
23 de enero de 2026Muchas afirmaciones categóricas sin evaluar o contrastar. Solo el incremento de la cantidad de arena compensaría con creces el aumento medio de 10 cm del nivel del mar. Los que tenemos cierta edad recordamos como nuestros padres se tiraban de cabeza al agua, ¡desde el muro Marrero!…y vivieron para contarlo