Cada vez que caen cuatro gotas en la ciudad corre agua hacia Las Canteras, porque hace años existía un barranco con cauce natural: el Barranco de la Ballena. Hoy gran parte de su recorrido está entubado o sepultado bajo el cemento de autovías y carreteras, quedando apenas visibles algunos tramos marginales dentro de Guanarteme.

El Barranco de la Ballena se ha convertido en una especie de embudo natural que recoge el agua de lluvia de parte de la ciudad, precisamente porque las lomas de su contorno están completamente urbanizadas y la tierra ya no puede absorber el agua como antes. Esta transformación de su entorno -que arrancó en la segunda mitad del siglo XX con la expansión de los barrios y la construcción de infraestructuras- ha llevado a que el cauce original, antaño visible y natural, quede en gran parte entubado o soterrado bajo carreteras y cimentaciones urbanas. Solo algunos tramos marginales sobreviven a cielo abierto en zonas como Guanarteme.
Cuando llueve con cierta intensidad, la red de drenaje y las pendientes urbanas no pueden absorber toda el agua. Entonces, la lluvia -mezclada con suciedad de calles, residuos y sedimentos– desciende rápidamente hacia el antiguo cauce del barranco.
Parte de ese caudal se acumula en depósitos de tormenta situados a medio barranco, bajo infraestructuras como la autovía, que retienen temporalmente grandes volúmenes de agua durante precipitaciones intensas.
Sin embargo, esos depósitos tienen capacidad limitada frente a episodios de lluvias fuertes. Cuando se llenan, sus compuertas se abren para descargar el exceso de agua directamente hacia el antiguo cauce del Barranco de la Ballena, cuyo recorrido soterrado o canalizado termina en La Cícer. Así es como el agua pluvial, ya mezclada con residuos urbanos, llega al mar de Las Canteras cada vez que llueve con intensidad.
Pero, ¿qué calidad tiene realmente esa agua que llega a la orilla de Las Canteras? Esa es la pregunta que muchos nos hacemos. Hay días en los que el agua huele claramente a cloacas. Todas esas escorrentías desembocan en el mar, justo donde deportistas y usuarios disfrutan de su día de playa.
Nuestra siguiente pregunta es: ¿por qué no analiza Salud Pública ni la Concejalía de Ciudad de Mar la calidad del agua cada vez que se producen estas escorrentías? Hasta donde sabemos, nunca se han realizado análisis, y si se hubieran hecho, los datos nunca se han hecho públicos.
Los usuarios de Las Canteras deberíamos poder conocer, con total garantía, el estado del agua que llega a nuestra playa. Más aún cuando las autoridades municipales y técnicas ya han reconocido el problema y, en planes hidráulicos y propuestas de mejora urbana, se han planteado soluciones como crear nuevos depósitos de tormenta, desviar parte del colector del barranco hacia otras infraestructuras de saneamiento o ampliar la red de canalización para que el agua llegue lo más limpia posible a la costa.

Descubre más desde www.miplayadelascanteras.com
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



7 comentarios
Mamé
24 de marzo de 2026Aquí tienes la normativa de aplicación: Real Decreto 1341/2007, de 11 de octubre, sobre la gestión de la calidad de las aguas de baño.
MiplayadeLasCanteras©
24 de marzo de 2026Aquí lo clara mejor y respalda mis teorías: La llegada de agua desde barrancos a zonas de baño, especialmente tras episodios de lluvia, está contemplada en el Real Decreto 1341/2007 como una situación de contaminación de corta duración, es decir, un episodio puntual con causa identificable —como las escorrentías— que puede afectar temporalmente a la calidad del agua. Este tipo de fenómenos, que suelen ir acompañados de arrastres de sedimentos y materia orgánica, obligan a intensificar los controles sanitarios y a informar a la población, pudiendo incluso conllevar la recomendación de no bañarse o el cierre temporal de la playa hasta que los parámetros vuelvan a niveles seguros.
Mamé
24 de marzo de 2026La normativa únicamente exige que se analicen las aguas en las zonas de baño, no la de los barrancos u otros efluentes. Y en condiciones de lluvia, la norma permite saltarse esos controles siempre y cuando se cierre la zona de baño porque se sabe que no se cumplirán los parámetros de salud y ambientales.
MiplayadeLasCanteras©
24 de marzo de 2026La Cícer es zona de baño y zona deportiva, el agua de Barranco caen de lleno en estas zonas, pocas veces veo cerrada toda la zona afectada por los vertidos. la Cruz Roja ni pone la bandera negra. Se pone una pancarta en la avenida que casi nadie ve. Salud Pública debería estar cada vez que sale agua por la boca. Saludos
Mamé
24 de marzo de 2026Quizás ni me he explicado bien: “Salud Pública” no tiene porqué analizar las aguas del barranco. Y cuando llueve, tampoco las de las zonas de baño (de las playas).
MiplayadeLasCanteras©
24 de marzo de 2026Normativa totalmente desfasada en el caso de Las Canteras, ya que las escorrentías llegan a una zona de baño y deportiva. Tampoco el Barranco de la Ballena es actualmente un barranco «natural»… está más cerca de un aliviadero de aguas de la red de fluviales, etc que de un cauce que coge agua caída del cielo.
Javier Casado Cuyás
20 de enero de 2026Se deberían poner un pretratamiento antes del vertido, al igual que se hace con el agua en todas las depuradoras. Es vergonzoso que el mejor espacio natural de la isla de Gran Canaria, donde cohabitan más de 700 especies vivas no esté adecuadamente protegido.
Yo suelo nadar a menudo y actualmente cada vez el cauce arrastra a las canteras más porquería, plásticos de medio tamaño, trapos, alfombras, botellas de vidrio y de plástico. En fin, todo lo que uno se puede imaginar que está tirado en un cauce de barranco. El viernes estaban unas gaviotas peleando por un calcetín negro y le quité un resto de trapo a un sargo de su boca. Muy triste, ver mantelinas y otras especies protegidas entre basura.
Todos somos responsables de esta destrucción. Lis ciudadanos por tirar toda clase de desechos a los barrancos. El CIA por no limpiar los cauces ni poner remedio a los vertidos. El Ayto por mirar para otro lado. Y el GobCan por lo mismo.