Este proyecto artístico transformó el paseo de Las Canteras en una galería al aire libre, donde se integraron esculturas de gran formato con el paisaje litoral.
El proyecto Mareas tenía como objetivo, en definitiva, fomentar un encuentro artístico y un intercambio creativo entre seis escultores de ambos archipiélagos —Baleares y Canarias—, procedentes, por tanto, de contextos geográficos y culturales distintos, pero unidos por un mismo denominador común: la insularidad. Siendo promovido por los ayuntamientos de Palma de Mallorca y Las Palmas de Gran Canaria, a través de sus concejalías de Cultura y Playas.
Mareas se inauguró en Las Canteras el 12 de mayo de 1989 e incluyó, entre sus actividades, una exposición colectiva en «El Refugio.
Los escultores canarios exponían en Baleares, y los mallorquines lo hacían en Las Palmas de Gran Canaria, más concretamente en el paseo de Las Canteras.




La elección de Las Canteras como escenario no fue casual; su emblemático paseo marítimo ofrecía un marco idóneo para reflexionar sobre la relación entre el ser humano y el mar, temática central de la exposición. Las esculturas, al estar expuestas a las condiciones climáticas y al flujo constante de visitantes, adquirieron una dimensión dinámica, cambiando su percepción según la luz, la marea y la perspectiva del observador.
El proyecto «Mareas» tuvo un coste aproximado de diez millones de pesetas. En el artículo quinto del documento de compromiso firmado por las partes se especificaba el destino final de las esculturas realizadas en el marco del proyecto. Según dicho acuerdo, las obras creadas por los artistas mallorquines pasarían a ser propiedad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y ocuparían el espacio urbano o ambiental que dicha institución determinara libremente —en este caso, la playa de Las Canteras—. Por su parte, las esculturas de los artistas canarios serían expuestas en Palma.



