A lo largo de los años, la playa de Las Canteras ha sido testigo de la evolución de las torres de vigilancia utilizadas por los socorristas de la Cruz Roja. Estas estructuras, fundamentales para garantizar la seguridad de los bañistas, han experimentado diversas transformaciones en diseño, ubicación y funcionalidad, reflejando el compromiso continuo con la protección de los usuarios de la playa.

La foto de portada muestra uno de los modelos de torreta de vigilancia utilizados por la Cruz Roja en la playa de Las Canteras durante los años 90. De estructura sencilla y completamente construida en madera, estas torres ofrecían a los socorristas una posición elevada para controlar el arenal.
Desde las primeras torres de madera hasta las modernas estructuras actuales, las torres de vigilancia han evolucionado con el objetivo de mejorar la visibilidad y la eficacia en las labores de rescate.
En las décadas de 1970 y 1980, algunas de estas torres llegaron a instalarse directamente sobre el paseo de Las Canteras, lo que permitía a los socorristas una vista más amplia de toda la bahía y de las zonas con mayor presencia de corrientes. Sin embargo, este modelo no se utilizó durante mucho tiempo.

En junio de 2021, se inauguró una nueva torre de vigilancia en la zona de Playa Grande. Esta estructura, inspirada en el diseño de las icónicas torres californianas, está construida con materiales resistentes a la corrosión marina y al vandalismo, y cuenta con un sistema de megafonía orientable y mástil para banderas que indican el estado del mar.

Actualmente, la playa de Las Canteras dispone de varios puntos de vigilancia gestionados por la Cruz Roja, incluyendo puestos centrales en La Cícer y Tomás Miller, así como torres adicionales en zonas estratégicas como Peña la Vieja.




