El diario La Provincia – Diario de Las Palmas ha publicado este martes una impactante información sobre una enorme red de pesca abandonada, conocida como “red fantasma”, que apareció en la zona de la desembocadura del barranco del «Agua Firgas», en las inmediaciones del monumento al Atlante.
Según bien detalla el medio, la red llevaba flotando y abandonada en la bahía de El Confital desde mediados de enero. Durante este tiempo, ha provocado una auténtica masacre marina, atrapando y causando la muerte de diversas especies protegidas, como tortugas, chuchos y angelotes. Los técnicos del Cabildo de Gran Canaria lograron retirar la red este martes, aprovechando la coincidencia de la marea baja y el escaso tráfico en la autovía GC-2.
La red, fabricada en Corea del Sur, se encontraba enredada entre las rocas de la escollera de El Rincón, pasada la zona del Atlante. Para su extracción, fue necesario cortar el tráfico en sentido Gáldar y utilizar una grúa que la alzó desde la escollera. En su interior, se hallaron varios ejemplares muertos de chuchos y angelotes de escasa edad, así como huesos de tortuga en avanzado estado de descomposición.
El veterinario del Cabildo, Pascual Calabuig, ha advertido sobre el grave peligro que suponen estas redes fantasma para el ecosistema marino. “Hay kilómetros de redes sueltas por ahí en el mar. Los barcos suelen quitarles las etiquetas y las lanzan al mar”, afirmó. Estas redes continúan atrapando diversas especies de forma indiscriminada mientras permanecen en el mar, causando un importante impacto medioambiental.

La bahía de El Confital es una Zona de Especial Conservación (ZEC) reconocida por el Ministerio para la Transición Ecológica, que alberga un ecosistema marino de gran valor ecológico. En esta área, está prohibido efectuar vertidos desde embarcaciones, capturar o recolectar especies, alimentar fauna o realizar cualquier actividad que pueda causar molestias a los animales. Es hogar de especies de interés como la tortuga boba o el delfín mular, entre otras.
Cabe destacar que esta web ya denunció la presencia de la red el pasado 23 de enero, cuando una lancha de Salvamento Marítimo (foto inferior) la inspeccionó. Quizás el daño a la fauna marina habría sido menor si se hubiera retirado del agua mucho antes.











