Cada verano son más las personas que disfrutan del kayak de mar para recorrer la costa y descubrir rincones inaccesibles desde tierra. Es una actividad apasionante, pero el mar no perdona los errores ni las imprudencias.
Antes de hacerse a la mar conviene recordar que un kayak no deja de ser una embarcación y, como tal, requiere planificación, equipo adecuado y sentido común.
Salvamento Marítimo ofrece una serie de recomendaciones que pueden marcar la diferencia entre disfrutar de una travesía o verse envuelto en una emergencia.
Antes de salir
La planificación comienza mucho antes de tocar el agua.
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Consulta siempre la previsión meteorológica y el estado de la mar.
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Evita navegar con mal tiempo, niebla o escasa visibilidad.
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Presta especial atención al viento de tierra, ya que puede alejarte rápidamente de la costa.
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Diseña previamente la ruta y comunica tu plan de navegación a un familiar, amigo o club, indicando el punto de salida, destino y horarios aproximados.
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No cambies el itinerario sin avisar.
Además, conviene ser realista con la condición física. Una buena pregunta para hacerse antes de salir es: ¿serías capaz de nadar 50 metros vestido y con calzado?
El kayak también necesita una revisión
Antes de cada salida revisa que tu embarcación esté en perfecto estado.
Comprueba la estanqueidad de los compartimentos, verifica que el cubrebañeras ajusta correctamente y lleva siempre una bomba de achique, esponjas y un achicador. Si es necesario, aumenta la flotabilidad con elementos adicionales.
También es recomendable llevar:
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una pala de repuesto desmontable;
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un cabo de remolque de al menos 10 metros;
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un cabo de seguridad en los costados del kayak;
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una brújula sumergible;
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bandas reflectantes en el kayak y en las palas para mejorar la visibilidad.
Si practicas kayak de mar con frecuencia, merece la pena aprender el esquimotaje o roll, la maniobra que permite recuperar la posición tras un vuelco sin abandonar la embarcación.
Tu mejor aliado: el chaleco salvavidas
El chaleco salvavidas no es un accesorio: es un elemento imprescindible.
Lo recomendable es utilizar uno específico para kayak de mar, equipado con silbato, espejo de señales, cuchillo y, si es posible, arnés de seguridad.
También es aconsejable vestir neopreno, camiseta térmica e impermeable transpirable, además de llevar ropa seca en una bolsa estanca y un termo con bebida caliente para prevenir la hipotermia.
Nunca navegues solo
Uno de los consejos más repetidos por Salvamento Marítimo es evitar salir en solitario.
Lo ideal es navegar en grupos de al menos tres kayaks, manteniendo siempre contacto visual entre ellos y estableciendo un sistema de señales para comunicarse.
No conviene alejarse más de seis millas de la costa y es preferible evitar tanto las últimas horas del día como la navegación nocturna.

Material imprescindible para travesías alejadas de la orilla
Antes de cada travesía comprueba que llevas a bordo:
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chaleco salvavidas;
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linterna estanca (mejor si incorpora luz estroboscópica);
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botiquín de primeros auxilios;
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protección solar;
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bengalas de señales;
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carta náutica y tabla de mareas;
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agua potable (al menos dos litros por persona y día);
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alimentos energéticos;
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gafas de protección;
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bomba de achique.


