El primer club de natación en Canarias: el Club Natación Las Canteras

Imagen del Sensat, a punto de comenzar una prueba de natación. Foto de la colección de Margarita Bravo de Laguna Blandy

La foto que encabeza este artículo  nos recuerda dentro de la historia de la natación canaria que, antes de la considerada fundación oficial de la natación en Canarias, de la mano del Club Natación Metropole, en Gran Canaria, del Balneario en Tenerife, y de la constitución de la Federación Canaria de Natación,  ya se constituía un club de natación en Las Palmas de Gran Canaria,  que se puede considerar el primero de Canarias dedicado a este deporte.

Era el Club Natación Las Canteras, que fue todo un referente social y deportivo de la época en Las Palmas de Gran Canaria y que utilizaba el histórico barco “Sensat”, fondeado en plena playa capitalina, hasta el punto que recibía la visita de Primo de Rivera en 1929, acompañado, como era lógico, por toda la sociedad isleña.

El  “Sensat” que según nos indica José Barrera Artiles en su libro “Las Canteras 1900-2000”, era un: “bergantín también conocido como El Pontón, de unas 180 toneladas con Tomas Bosch y Sastre como propietario”, y que le costó al Club Natación Las Canteras cuando lo adquirió. “2.500 pesetas que los fundadores del club, con Miguel Martín Fernández de la Torre a la cabeza entregaron a Antonio Gómez Bosch en representación de los herederos”, fue, ademas sede y epicentro de una amplia actividad natatoria y además cuna de los saltos y del waterpolo, jugándose allí los primeros partidos en esta isla, de la mano de este club.

El Club Natación Las Canteras, comienza su andadura deportiva en el verano del año 1928, es decir cumpliría 90 años en este 2018 y tal y como indicaba la prensa del momento (Diario de Las Palmas), se debía al impulso de un grupo de personas, al frente de las cuales estaba la señorita Josefina de la Torre, que contó con colaboradores de gran prestigio social en aquella época, como es el caso de Silvio Montero, cónsul de la República de Uruguay en la isla, los hermanos Néstor y Miguel Martin-Fernández de la Torre, don Bernardino Valle y Gracia, don Antonio Roca Bosch, don Claudio de la Torre y don Segundo Manchado, cuyo entusiasmo prendió rápidamente en la sociedad isleña que realizó numerosas aportaciones al nuevo club, que en palabras de aquella época: “hará de nuestra hermosa playa de Las Canteras un lugar más atrayente de lo que lo es actualmente”.

Desde ese año de 1928, hay constancia de actividades en el “Sensat” organizadas por el Club Natación, como se le denominaba y así en julio, se disputa un partido de waterpolo entre socios del club, encabezados por Silvio Montero, los hermanos Russo, Armando Torrent, Antonio Roca, Luis Valle y Agustín Martinon, frente a los miembros de la colonia inglesa, reforzados por  S.H. Cross al parecer internacional británico, Hammond y Davies. Victoria de los canarios por 6-0 y de nuevo en la revancha por 8-1.

En el mes de septiembre de 1929, se organiza un gran festival náutico en la playa de Las Canteras con la natación, waterpolo y saltos en primera línea, junto con la vela y el remo. En natación, la prueba de 100 metros ofreció los siguientes resultados:

1.-Armando Torrent, 1’.37; 2.-Manuel Romero,1’.45”; 3.-Manuel Betancor 1’48”; 4.-Antonio Roca 1’50”; 5.-Ricardo Valle, 1’52”; 6.- Pedro Betancor, 1’52”; Gerhard Ascher, 2´.

Y la de 400 metros denominada de resistencia:

1.- Armando Torrent, 7’22”; 2.-Luis Valle, 7’54”; 3.-Agustin Martinon, 9’01”;

4.-Julio Russo, 8’20”. Fuera de con concurso: Agustín Ramos, 7’20”.

En la prueba de saltos: Armando Torrent conseguía 75 puntos frente a los 72 de Joaquín Valle, aunque al parecer el trampolín no estaba muy seguro.

El partido de waterpolo enfrentó al equipo formado por: Silvio Montero, Luis Valle, Jaime Russo, Armando Russo; Bernardino Valle y Nicolás Martinon, que vencía por 4-2 al formado por: Paco del Rio, Agustín Viera, Federico Ramos, Agustín Ramos; Sebastián Socorro, Manolo Navarro y José Prada.

Todo dura hasta 1931 en el que un temporal de eso que ahora llamaría de alerta naranja se llevó el barco hasta la orilla y allí embarrancó y aunque en primera instancia se pudo reflotar, al parecer un segundo embarrancamiento acabó con sus días en la playa y además según cuenta José Barrera, “ante la imposibilidad de sacarlo de donde estaba del Ayuntamiento decidió desguazarlo donde mismo había quedado semienterrado”, evidentemente hubo partes del barco y restos que no se pudieron salvar y el propio Ayuntamiento: “ordenó que fueran tapados dejando el barco enterrado debajo de la playa, frente a lo que hoy es el Hotel Meliá Las Palmas-Hotel Cristina)”.

Fuente. “La Natación en Canarias” Editorial Mercurio. (2014)

Por Rafael Reyes  https://historiadelanatacionencanarias.blogspot.com.es

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