“En el mar no hay pasado, presente o futuro, sólo paz”. Jacques Cousteau

Lunes: continuará la calima

Nuestros crustáceos

Los crustáceos son un grupo de artrópodos compuesto por unas 67.000 especies, de las cuales más de mil habitan nuestras aguas. Tienen el cuerpo dividido en cefalotórax y abdomen, así como 2 pares de antenas y patas articuladas. Dentro de este grupo, encontramos a los cangrejos, camarones, gambas, langostas, etc.

Muchos de nosotros nos habremos fijado en los pequeños cangrejos que corretean por las rocas de los lisos durante la bajamar, así como en los camarones y los cangrejos ermitaños tan comunes en los charcos. No obstante, si nos fijamos bien cuando nos sumergimos en la playa, podremos observar muchas más especies, algunas con formas, colores o comportamientos increíbles.

Una de ellas es el camarón de lunares (Gnathophyllum elegans), el cual posee una coloración oscura con un moteado amarillento. Además, sus patas son azules, dotándolo de un aspecto todavía más singular. Con un tamaño que ronda los 3-4 cm, es frecuente observarlo en cuevas durante la noche.

Camarón de lunares (Gnathophyllum elegans)

Otra especie a destacar es el cangrejo araña (Stenorhynchus lanceolatus), cuya morfología puede parecernos sacada de otro planeta. Sus patas son finas y alargadas y su rostro recuerda a la forma de una flecha, razón por la cual en inglés recibe el nombre de “arrow crab” (cangrejo flecha). Este se localiza bajo cornisas, habitualmente compartiendo espacio con la eriza (Diadema antillarum) con el fin de protegerse de posibles depredadores.

Cangrejo araña (Stenorhynchus lanceolatus)

Aunque en los charcos vemos con frecuencia pequeños cangrejos ermitaños, con algo de suerte nos toparemos con uno que lleve a sus espaldas una anémona. Este es el caso de la especie Dardanus calidus, el cual emplea una anémona como mecanismo de protección y, a cambio, esta puede beneficiarse de los restos alimenticios del cangrejo.

Cangrejo ermitaño (Dardanus calidus)

Pero el maestro del camuflaje es el cangrejo esponja (Dromia marmorea), que agarra con sus patas traseras un trozo de esponja para obtener un disfraz perfecto.

Cangrejo esponja (Dromia marmorea)

No obstante, algunos crustáceos son parásitos, siendo el caso de los isópodos que se agarran a la piel de muchos peces, principalmente viejas. Estos se alimentan de la sangre del pez, causándole debilidad y en los casos más extremos, la muerte. A veces, varios individuos parasitan a un solo pez.

Piojo parasitando a una vieja

Por último, cabe destacar que existen una gran multitud de especies de crustáceos que forman parte del plancton. De esta forma, constituyen una poderosa fuente de alimento para muchos animales.

Ayúdanos a seguir informando día a día sobre nuestra playa: dona

He visto un error 🚨

Comparte

Comenta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Este contenido está protegido con derechos de autor