El buque navegaba desde el sur cuando, según relata la prensa local de la época, se declaró un incendio en la estructura de popa, a varias millas de Arguineguín. El fuego se descontroló rápidamente, lo que obligó al capitán a solicitar ayuda para ser remolcado a puerto y poder así sofocar las llamas.
Sin embargo, cuando el remolque llegó a la ensenada de La Mar Fea, frente a la potabilizadora y la central eléctrica de Jinámar, el buque comenzó a hundirse por la popa, haciendo imposible el salvamento. Las fotografías cedidas por Juan Manuel Garrido documentan fielmente el hundimiento vertical, tras el cual el barco se posó finalmente sobre su banda de estribor, posición en la que permanece hasta hoy.
El pecio conserva en buen estado tanto las bodegas como las superestructuras, aunque el paso del tiempo y la acción constante del mar han ido desmantelando progresivamente el navío. Presenta una grieta que recorre la banda de babor, orientada hacia la superficie.

Identificación del pecio
Nombre del buque: Arona (anteriormente Carmen Martínez de Pinillos, hasta mayo de 1974)
Tipo de embarcación: Buque carguero frigorífico
Época: Siglo XX
Isla: Gran Canaria
Características técnicas
-
Eslora total: 92,02 metros
-
Eslora entre perpendiculares: 88 metros
-
Manga: 13,80 metros
-
Puntal: 5,80 metros
-
Calado máximo: 6,67 metros
-
Franco bordo: 152 cm
-
Potencia: 4.600 CV (HP)
-
Velocidad máxima: 17 nudos
-
Capacidad de gasoil: 207 toneladas
-
Consumo diario: 18,7 toneladas
Historial
-
Cambio de nombre: Mayo de 1974, en el Puerto de Cádiz (de Carmen Martínez de Pinillos a Arona)
-
Propiedad en el momento del naufragio: Surnave, S.A.
-
Fecha del naufragio: 23 de abril de 1978
Localización actual del pecio
-
Latitud: 28° 2’ 34.8’’ N
-
Longitud: 15° 23’ 53.8188’’ W
-
Profundidad: 28 metros
Dificultad
Distancia desde la costa
El Arona se encuentra en la costa este de la isla de Gran Canaria, al abrigo de la pequeña ensenada donde se sitúan la Central Eléctrica de Jinámar y la planta potabilizadora. Los puertos más cercanos para acceder al pecio son el muelle deportivo de Las Palmas, el refugio pesquero de San Cristóbal y el puerto de Taliarte, en la costa de Telde.
La travesía en embarcación deportiva puede durar entre 15 y 30 minutos, dependiendo del punto de partida. La navegación consiste en unas pocas millas costeando, y hay que tener en cuenta que el oleaje predominante suele ser del norte-noreste, por lo que normalmente lo tendremos de popa a la ida y de proa al regreso. Especialmente en invierno se recomienda llevar el fondeo bien preparado y ropa de abrigo seca para el retorno.
Corrientes
Al tratarse de una zona relativamente protegida —la conocida como ensenada de La Mar Fea—, las corrientes no suelen representar un problema para el buceo, lo que hace del Arona uno de los pecios más frecuentados en la costa este de Gran Canaria. Con los habituales vientos alisios, las condiciones suelen ser favorables y las corrientes, suaves. Solo si el viento sopla desde el segundo cuadrante, las corrientes pueden intensificarse, dificultando la inmersión.
Oleaje
Durante los meses en que predominan los alisios, el oleaje —de dirección norte o noreste— puede incomodar durante la travesía, especialmente a la vuelta, con mar de proa. En invierno es común encontrarse con mar gruesa, por lo que conviene extremar la precaución en la navegación.
Visibilidad
La visibilidad en el pecio es muy variable según la época del año. En ocasiones pueden encontrarse bancos de pequeñas medusas o hidrozoos pelágicos, que derivan suavemente con las corrientes de viento y marea. Aun así, por lo general, la visibilidad en esta zona suele ser buena o incluso muy buena.
Accesibilidad
Proximidad de puertos
El muelle deportivo de Las Palmas es uno de los puntos de acceso más cercanos, con una navegación de unos 15 a 20 minutos en embarcación rápida. No obstante, el refugio pesquero de San Cristóbal y el puerto de Taliarte (Telde) se encuentran aún más próximos, ofreciendo tiempos similares de acceso.
Entorno
Flora
Este pecio, convertido en un extenso arrecife artificial sobre el “llano amarillo” arenoso, alberga una notable variedad de flora bentónica, así como peces pelágicos como picudas o medregales, que ocasionalmente se agrupan en torno al pecio. En los fondos arenosos es común avistar chuchos de distintas variedades —amarillos, negros, y otras especies de peces cartilaginosos planos.
Fauna
Además de la fauna residente, es posible que durante la inmersión aparezcan visitantes inesperados que se desplacen a la deriva desde el azul profundo. En estas aguas, las sorpresas nunca se descartan.
Fuente: Museo Virtual Submarino
Descubre más desde www.miplayadelascanteras.com
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


