Patrocinador
“El mar no tiene caminos, el mar no tiene explicaciones”. Alessandro Baricco

Viernes: el verano astronómico llega con tiempo estable, brisa del norte y nubosidad. Precaución con el mar a marea llena.

Una carita alegre.

Comparte

A mi hija de cuatro años, cuando hace algo bien en el colito, la seño le pone con un cuño una carita alegre en la muñeca para premiarla, y a sus amiguitos de Infantil igual. Ella entonces llega a casa contenta y orgullosa enseñándonos el brazo a los papis: “Mira, mira la carita alegre que me puso Mencía por pintar la ficha sin salirme.”

Así me sentí yo la semana pasada cuando vi como web amiga de La Provi a miplayadelascanteras.com; por cierto, muy bien situada en la página, cerca del concurso de Gastronomía de Gran Canaria del amigo Felo, el cocinero. Sentí que La Provi nos ponía una carita alegre. Me acordé de don Tino, el playero pata negra que un día feliz decidió poner en marcha esta refrescante web playera de la que hoy es su farero.

Esta apertura de La Provi a las webs amigas coincide con el concurso Buscamos Bloggers de Canarias7: la prensa local digital ha lanzado sus redes en busca de blogueros, que casi interesan más como lectores que como escritores y que traen con sus familiares y amigos y compañeros de trabajo y ocio que les votan su verdadera dote para casarse con el medio periodístico. Se trata, en suma, de una iniciativa que interesa a ambas partes: medios y blogueros.

Sea como fuere, bienvenido este interés por los blogs; y don Tino, caballerete, felicidades por colarse y colgarse en la portada digital de La Provi.

Una carita alegre también para todos los compis.

Luis del Río García.

En la Red, a 1 de junio de 2008

Ayúdanos a seguir informando día a día sobre nuestra playa: dona

He visto un error 🚨

Comenta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Este contenido está protegido con derechos de autor