Las Canteras, 12 años después.

El verano del 92 fue la ultima vez que estuve en Canarias hasta este mismo año.

Durante todo ese periodo de tiempo he estado viviendo, en su mayor parte, en el País Vasco, fijando mi ultimo lugar de residencia, hace como año y medio, en la capital de Guipúzcoa, Donostia – San Sebastián.

Y si, he notado muchos cambios, los mas evidentes la remodelacion del paseo de Las Canteras, el auditorio Alfredo Kraus, todo lo hecho en “la Puntilla” y hacia “el Confital”, etc.

Por lo que me han contado llevan ahí mucho tiempo, pero de verdad que para mí fue toda una sorpresa encontrar que la calle Sagasta era peatonal mientras contactara con la playa, al igual que otras calles como mas tarde me di cuenta.

No obstante no era ese el cambio de fondo.

Esto es: la playa seguía en el mismo sitio, con la misma arena; incluyendo sus diferentes modalidades, que es algo que sorprende a muchos de mis amigos donostiarras; con la misma agua parcialmente protegida por “la barra” del mar abierto; esa misma Barra de la que saque fotos cubierta y descubierta para enseñarlas a mi regreso y que, de ese modo, se entendieran mejor mis explicaciones; incluso con la misma “Peña la Vieja”.

Pero después de hablar con los viejos amigos; gente de Nueva Isleta y San Pío y la calle Faro y alrededores; comparar con mis propias experiencias y pensarlo un rato, me di cuenta de que las palabras de Juan Carlos ” … cambio en la mentalidad, antes teníamos 12 años menos … ” (mas o menos) eran muy ciertas e incluso aun diría mas: esos recuerdos que teníamos, mas de uno, de estar todas las tardes en la playa, un grupo de alrededor de una docena, jugar a fútbol con cuidado de que no nos descubrieran los policías, o a la ronda, por parejas y con cuidadito de que no se te vieran las cartas, recuerdo una vez que fuimos corriendo a ver un tiburón pequeñito que habían atrapado en la puntilla, je, recuerdo lo que me hicieron un verano las “medusas o aguasvivas”, como avisaban por el altavoz, recuerdo llegar hasta la barra andando y tirarte “al ascensor” y que el siguiente golpe de ola te devolviera a tierra, … mmmm creo que todo eso ahora es un poco distinto.

No es ni peor ni mejor, solo distinto, no es peor que te tengas que desplazar o incluso ya hayas hecho tu vida en el País Vasco, Zaragoza, Tenerife o “el sur” … o Mostar (mission completed Fredy) y, por decirlo de alguna manera, te acerques menos a Las Canteras. Y si vives a medio metro de la playa es lo mismo, mas curioso, pero lo mismo, cuando eres pequeño no entiendes porque hay gente que se pasa el verano sin poder ir a la playa pero conforme te haces adulto comprendes.

El que hayas crecido y trabajes y/o estudies, compartas tu vida con otra persona, incluso la empieces a compartir (felicidades parejillas), (felicidades y gracias Ana y Alex) es extraordinario y forma parte del camino a recorrer por una persona tanto como aquel tiempo en el que te podías pasar tardes enteras tomando sol y jugando.

Este viaje de vuelta a aquella playa y aquellos amigos que hace tanto tiempo no veía ha sido impagable y además vine con una idea de una playa de Las Canteras que tenía en la memoria y me he vuelto con aquello en el corazón y una playa de Las Canteras distinta que, si puede ser, visitare mas a menudo de ahora en adelante.

Lo único, a todos esos amigos, hasta el ultimo, hasta los que no he podido ver por las circunstancias, pero que los recuerdo no obstante: no os distanciéis, tratad de seguir en contacto, por mucho que la vida haya cambiado tenéis mucho en común, tenéis un tiempo, un mar, un sol, una arena y unos vínculos que os unen a todo ello y entre vosotros. “Acuérdense de José el vasco y llámenle si lo nesesitan” mmmuas.

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