Los callaos que revelan la vinculación de La Cícer con los barrancos de La Ballena y de Tamaraceite

Los callaos han vuelto a convertirse en protagonistas del paisaje de La Cícer. La retirada de buena parte de la arena durante los últimos meses ha dejado al descubierto piedras y cantos que normalmente permanecen ocultos bajo el sedimento. Un fenómeno ligado a la intensa dinámica del oleaje en este sector de Las Canteras, pero también a la historia geológica de una playa vinculada a los antiguos sistemas de drenaje de Tamaraceite y La Ballena.
Los callaos se amontonan en la playa de La Cícer

Quien haya caminado estos últimos meses por La Cícer se habrá encontrado con una imagen que forma parte de la historia geológica de este tramo de la playa de Las Canteras: los callaos y cantos rodados que han quedado al descubierto al desplazarse buena parte de la arena que habitualmente los cubre.

La falta de arena en la superficie, provocada por el oleaje y los temporales, ha dejado visibles estos materiales, relacionados con la compleja evolución sedimentaria de este sector de Las Canteras.

No han aparecido de repente ni significa que la acción del mar esté creando ahora una nueva playa de piedras. En buena medida, lo que ha ocurrido es que la arena que normalmente cubre estos materiales se ha desplazado, dejando visible lo que permanece debajo.

Este 2026, a la falta de arena se ha sumado el fuerte oleaje de los temporales tardíos, que ha acabado amontonando los callaos en zonas alejadas de la orilla.

La Cícer es, además, el sector más dinámico de Las Canteras. Está fuera del abrigo que proporciona La Isleta y se encuentra más expuesta al oleaje que otros tramos, más resguardados por la Barra. Por ello, responde de manera especialmente evidente a los cambios en el estado del mar. Los temporales pueden retirar grandes cantidades de arena de la zona emergida y redistribuirla hacia otros sectores más protegidos o hacia la zona sumergida.

Una playa relacionada con antiguos aportes de los barrancos

La explicación de la presencia de los callaos y cantos rodados no está únicamente en el oleaje ni en los cambios de la línea de costa. La playa de Guanarteme forma parte de un sistema costero cuya configuración se ha ido formando durante miles de años gracias a la interacción entre el mar y los aportes terrestres procedentes de antiguos sistemas de drenaje: los barrancos.

La historia geológica de Las Canteras señala que la arena oscura característica de La Cícer procede de la erosión de materiales volcánicos y que los antiguos sistemas de drenaje de Tamaraceite y La Ballena han contribuido a aportar sedimentos a este sector de la costa.

Los barrancos actúan como auténticos corredores naturales de sedimentos. Durante los episodios de lluvia, el agua puede transportar desde las zonas interiores materiales de tamaños muy diferentes: desde partículas finas hasta gravas, cantos y piedras de mayor tamaño. A lo largo del tiempo, estos materiales pueden quedar incorporados a los depósitos sedimentarios de la costa.

Aunque la evolución geológica de Las Canteras es mucho más compleja -y en ella intervienen también la acción marina, los cambios del nivel del mar y la acumulación y redistribución de sedimentos durante miles de años-, los antiguos barrancos forman parte de la historia sedimentaria que contribuyó a configurar este sector de la costa (el llamado arco sur).

La arena de una playa no permanece inmóvil. Se desplaza continuamente dependiendo de la dirección y energía del oleaje, las corrientes, las mareas y los episodios de temporal. En una playa tan expuesta como La Cícer, estos cambios pueden ser especialmente visibles.

Cuando el oleaje retira la arena superficial, los materiales más pesados permanecen. Los callaos no han llegado recientemente: forman parte de depósitos que permanecen bajo la arena durante largos periodos de tiempo.

Cuando el mar retira temporalmente el sedimento superficial, La Cícer se convierte en una especie de ventana hacia las capas inferiores de su historia geológica.

Por eso, después de determinados episodios de fuerte oleaje, La Cícer puede adquirir durante un tiempo un aspecto completamente diferente. Aparecen piedras, callaos y otros materiales que normalmente permanecen enterrados y que vuelven a quedar cubiertos -por lo menos, hasta ahora- cuando la arena regresa y se redistribuye.

Es un proceso que permite observar, de una manera muy evidente, la extraordinaria movilidad del sistema sedimentario de Las Canteras.

Un ciclo que este año no se ha completado

La transformación de La Cícer entre invierno y verano es conocida y está documentada por los estudios realizados sobre la dinámica sedimentaria de Las Canteras.

Durante los periodos de mayor energía del oleaje, especialmente en invierno, la playa puede perder arena de su zona emergida. Parte de ese material queda depositado temporalmente en zonas sumergidas y otra parte se desplaza hacia otros sectores de la playa, principalmente en dirección a La Puntilla.

Con la llegada de condiciones más tranquilas, el sedimento acumulado en la zona sumergida, junto con nuevos aportes de áridos procedentes de los fondos de la bahía de El Confital, contribuye progresivamente a cubrir de arena las zonas erosionadas de la playa durante el invierno.

Sin embargo, ese proceso de recuperación durante los meses de verano no se ha producido de la misma manera en 2026, y La Cícer continúa mostrando zonas en las que los callaos permanecen amontonados.

Ver ahora los callaos no significa necesariamente que Las Canteras haya perdido definitivamente esa arena. Sin embargo, nadie sabe todavía cómo responderá la playa de La Cícer con la llegada del otoño y el invierno, cuando aumenten la intensidad del oleaje y la acción del viento.

Si ves un error o quieres añadir alguna frase a este texto, envíanos un correo a forocanteras@gmail.com y lo valoraremos

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Suscríbete a nuestro Boletín

Únete a nosotros y recibe nuestros contenidos playeros en tu correo electrónico

¡Prometemos que nunca te enviaremos spam! Echa un vistazo a nuestra política de privacidad

Nuestros patrocinadores
Comparte
error: Contenido protegido con derechos de autor©