Sigue cediendo el firme del llamado mirador de El Lloret. Las estructuras del mirador se colocaron sobre una vieja construcción humana, una obra “faraónica” para ganarle terreno al mar. Seguramente un bancal, para fines agrícolas.
Actualmente hay un agujero enorme en la esquina norte, ocasionado por la gran cavidad que existe a nivel del mar. El agujero cada vez es mayor y seguirá creciendo. Está vallado para intentar evitar accidentes.
Hace relativamente poco ha cedido una porción de terreno en el lado más cercano al muro de Lloret; este está protegido con una cinta.

No será nada extraño que, con el paso de los años, siga el terreno cediendo. Ya hemos hablado en otro post sobre el tamaño de la cavidad a nivel del mar: cada temporal hace que la cueva crezca, provocando, primero, que se hunda —como hemos comentado— el suelo superior y, segundo, que amenace la estabilidad de la carretera de salida de la capital hacia el norte.
Todo aquel que pasee por la zona, mucha precaución.
El «mirador» es una obra del Cabildo Insular, cuyo mantenimiento está a cargo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.



