“En el mar no hay pasado, presente o futuro, sólo paz”. Jacques Cousteau

Calimoso. Ambiente tranquilo

La cal del Confital

Ya de pequeño, mi abuelo José Chirino, conocido por maestro Velásquez – por aquello de ser el jefe de los talleres del varadero situado en la calle Rosarito , 9, muy cerca de la Iglesia de Nuestra Señora de La Luz- me contaba que en el Confital se preparaba cal, que la sacaban de unas piedras en forma de bolas que se criaban en el mar y una vez secas las pasaban por un horno luego las trituraban y vendían el polvo blanco resultante. Él utilizo aquella cal para fabricar parte de las casas que en la Isleta tenía Mira por donde en un escrito de la prensa local me dicen de la existencia de esas bolas que las llamaban confites y de ahí el nombre del Confital.

La cal viva -es una definición muy conocida- es un polvo que si no se tiene cuidado produce heridas y dejan marcas sobre la piel. También se usa como medio para evitar la transmisión de plagas.

Creo que han surgido nuevos confetis, pero esta vez no son aquellas bolitas para triturar, la cal que nos esta dando ahora este hermoso paraje son unas series de acciones incívicas rechazables que están como entonces dejando marcas, evitando que el recinto sirva para un esparcimiento sano y agradable.

Se están generando destrozos, y es lástima que en los comienzos de rehacer unos nuevos vínculos, se nos este transmitiendo un odio entre políticos y ciudadanos que al final el escozor será superior al aguante del sistema nervioso y se rompa el objetivo inicial.

Llega a mis oídos que se prepara una manifestación para reindivicar entre otras cosas una zona de ¨acampada” ¿No es empezar la casa por el tejado?.

¿Hay actualmente permiso para acampar en la playa de Las Canteras? Pues no.

Si El Confital es una prolongación de esta, la prohibición es la misma y debemos respetarla. Queda bien claro en el Bando del día 31 de marzo 2005 colaboremos

¿Cómo se va a poder pernoctar solo una noche – si fuese aceptado- con individuos que no entienden de principios cívicos?. Gentes que se arriman al muro de la playa para evacuar y después un inocente niño venga y se acomode encima de la meada o ¿sepamos qué?. Os imagináis la cantidad de suciedad de este tipo que en una madrugada se puede acumular sumándole los restos de comidas, botellas, condones, papeles y algún que otro trapo.

Si hacemos una encuesta en la ciudad de Las Palmas, la mayoría conociendo el ambiente, diría NO a las acampadas. La visita al Confital después de la noche del viernes, sería una desilusión al ver tanto restos escampados.

A alguna voz canaria le saldría del alma: ¡Mi niño que hediondos coño!¿ Pa eso El Confital!. No me cabe duda que así sería.

Seamos realistas y pensemos que primero se debe educar a ese pueblo irresponsable que confunde la libertad con el libertinaje. Que se cree con todos los derechos pero que no sabe que también tiene sus obligaciones. Enseñar que: El respeto al medioambiente es fundamental, al igual que a las personas que quieren compartir unos momentos de gozo con la naturaleza.

Mientras no se consiga esto -aspecto difícil por la gran agresividad existente- vamos a tener cal para rato.

Si, porque no hacer manifestaciones, pero en un principio quejémonos al ayuntamiento capitalino para que refuerce la vigilancia tanto en El Confital como en le resto de la playa, para ir recuperando aquellos vínculos desaparecidos de una correcta ciudadanía. Pedir que los guardias de servicio abandonen las motos, deberían ir a pie, y que se vieran parejas tanto por la playa como por el paseo, desde La puntilla al Auditorio. Hace falta ver una actividad eficaz en este cuerpo creado por el pueblo y para el pueblo.

Pedir a los empresarios de la zona que actúen apoyados con la fuerza de su gremio solicitando ayudas para el aumento de la competitividad: Formación para sus empleados, para mejorar el servicio a los clientes, reposicines en mobiliario urbano, actividades complementarias para atraer público, etc, etc.

Adelante con las manifestaciones, si la autoridad competente no hace caso para evitar que esa cal viva corroa la parte sana del pueblo.

Juan Boza Chirino

Ayúdanos a seguir informando día a día sobre nuestra playa: dona

He visto un error 🚨

Comparte

Comenta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Este contenido está protegido con derechos de autor